Carlos Reyes Sahagún
 Cronista del Municipio de Aguascalientes

El sábado pasado tuvo lugar la décima reunión de este año, de la Asociación Estatal de Cronistas Municipales de Aguascalientes “Profesor Alejandro Topete del Valle”, en el auditorio de la Presidencia Municipal de San Francisco de los Romo, esto por celebrarse en aquella demarcación la fiesta patronal en estos días.
El evento, encabezado por la jovencísima y entusiasta Presidenta Municipal, Iraís -con ese nombre no debe tener arriba de 30 años- Martínez de la Cruz, sirvió de marco para homenajear al maestro José Manuel Saucedo Martínez, uno de esos personajes que siempre hacen falta en toda comunidad, porque constituyen ejemplo para todo el mundo; ya le diré por qué.
Con Martínez de la Cruz estuvieron el historiador Jesús Santos Esparza y Érika Ivón Silva Torres, presidente y secretaria, respectivamente, de los cronistas asociados. Finalmente, fue distinguido con su presencia en el presidium el cronista de San Francisco de los Romo, profesor Juan Antonio Reyes Castañeda, sin duda junto con el homenajeado, el maestro Saucedo, un valor para Aguascalientes, gracias a su esfuerzo por la conservación de la memoria francorromense. El maestro Reyes Castañeda fue, además, director de la Casa de la Cultura de San Pancho y el segundo presidente municipal de aquel lugar, que nació como municipio a fines de 1991.
En su intervención, la alcaldesa, que por cierto es maestra normalista egresada de la Normal de Rincón de Romos, según me enteré ahí, hizo una certera reflexión a propósito de lo que es la crónica, que culminó con una máxima latina: Verba volant, scripta manent, que traducida al castellano significa que las palabras vuelan, los escritos permanecen. Y dicho en lenguaje de barrio, papelito habla.
El reconocimiento al maestro Saucedo se realizó a iniciativa del Ayuntamiento y de la crónica local, “por ser un hombre notable de San Francisco”, según dicho del maestro de ceremonias.
El maestro Saucedo ha desarrollado una labor didáctica como maestro de guitarra en la Casa de la Cultura local y en el DIF; participado en la rondalla de la Casa de la Cultura de San Francisco, una de las más importantes del estado; compuesto diversas piezas musicales que honran al municipio, entre ellas ¡Viva San Francisco!, que los asistentes tuvimos la oportunidad de escuchar, y que están a la espera de una grabación profesional. Además, Saucedo forma parte del grupo musical San José de Buenavista -evocación del nombre primitivo de la región en la que surgió San Francisco de los Romo-, que se ha dado a la tarea de rescatar la música regional.
Desde hace 39 años, y en compañía de su esposa Anita e hijos, anima el montaje de un nacimiento tradicional que Armida, mi esposa, y yo, tuvimos la oportunidad de ver hace unos 15 años en su casa del Fraccionamiento España de esta ciudad -ahora residen en San Francisco de los Romo-. Me acuerdo que este nacimiento ocupaba la sala de su casa, y era posible verlo desde la calle, a través de la reja de la ventana, en un detalle que incrementaba el encanto. El sábado, en la semblanza ofrecida por el maestro de ceremonias, se habló de unos 25 metros cuadrados de superficie ocupada por campos y cerros, ciudades y figuras, y en el centro, el Niño de la Esperanza. En rigor se trata de dos nacimientos los que esta familia realiza, este tradicional, o bíblico, y uno mexicano, que fue el que vimos.
Además, el maestro Saucedo es el encargado de un museo por demás singular que existe en San Francisco de los Romo, justo en el lado poniente del Jardín Barberena. Me refiero al Museo del Juguete Popular Mexicano, con piezas que ahora, con tanta maquinita electrónica para jugar, se antojan casi arqueológicas. Además, en un local aledaño mantiene talleres de juguetería en cartón para niños.
Conozco al maestro Saucedo desde hace casi 20 años, y sé de su carácter afable; siempre dispuesto a tratar con niños y jóvenes, a fin de enseñarles lo que Víctor Solís Medina denominó como la dictadura del círculo de sol, que creo es básico para el aprendizaje de la guitarra; siempre dispuesto a participar en cualquier iniciativa que signifique fomentar la creatividad y servir al prójimo. A propósito de su habilidad como juguetero, en 1999 me obsequió un avioncito biplano de cartón, que sigue volando en el techo del estudio que Armida diseñó en nuestro hogar, y en el que ambos trabajamos.
Por cierto que en enero de este año de gracia San Francisco de los Romo cumplió su 25º aniversario de haber sido constituido como el décimo municipio de la entidad -o undécimo, si usted gusta, dado que El Llano nació al mismo tiempo-, un acontecimiento cuyos ecos debieron llegarnos a esta ciudad estado que es Aguascalientes, y que parece no saber hacer otra cosa que escucharse a sí misma. Me enteré que a partir de 2013 celebran la decisión del Congreso del Estado que les dio vida institucional, además de con el obligado acto cívico, con un espectáculo que han denominado Ferial. El profesor Reyes Castañeda, que ha escrito los guiones del montaje, considera que se trata de una rama del gran árbol que es el Ferial de Aguascalientes, y que invariablemente ha tratado el tema histórico del municipio. Ojalá y algún día tenga la oportunidad de verlo, nomás por el placer de platicarle de qué trata. (Felicitaciones, ampliaciones para esta columna, sugerencias y hasta quejas, diríjalas a carlos.cronista.aguascalientes@gmail.com).

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