Por: José Carlos Romo Romo

Estimado lector, la semana pasada comenté con Usted una serie de hechos recientes que me dieron pie a afirmar que la clase política de nuestro país se encuentra en evidente descomposición. En aquella ocasión, hice mención de las ridículas pugnas al interior de los partidos políticos, así como la nociva práctica del “chapulinismo político”. En las siguientes líneas, habré de señalar otros sucesos inmediatos que me llevan a la misma conclusión: El deterioro de la clase política mexicana.

3) La falta de congruencia ideológica entre los actores políticos: Es cada vez más común que los “vividores” de la política anden brincando de un partido a otro con tal de llegar o mantenerse en el poder. Renuncian a un supuesto “credo político” con tal de recibir una postulación a cambio. Casos de este tipo hay muchos, tal vez el más fresco y llamativo, a mi juicio, es el del Doctor José Ángel Córdova Villalobos que, de ser un recalcitrante panista durante varios años, ahora será el candidato de la alianza PRI-PVEM-PANAL a la Presidencia Municipal de León, Guanajuato. En el pasado quedaron los años de auge albiazul en los que fue Diputado Federal en la LIX Legislatura, Secretario de Salud y de Educación Pública en el sexenio calderonista, además de buscar, en el 2011, la candidatura del PAN al Gobierno del Estado de Guanajuato. Nadie discutirá la preparación, capacidad y trayectoria del Doctor Córdova Villalobos, sin embargo, su ética política si está en franca discusión.

Criticable tanto la decisión de esos partidos por postularlo como la incoherencia del mismo personaje al aceptar la candidatura. Pero como este caso, hay otros más, como sería el de todos los “perritos falderos” de Andrés Manuel López Obrador que, en su momento, juraron lealtad al PRD o al Partido Movimiento Ciudadano y ahora engrosan las filas de MORENA para cubrir los espacios en las boletas electorales en aras de que este nuevo partido no vaya a quedarse sin candidatos y con ello perder el registro nacional en su año de estreno, evitando así “el debut y despedida”.

4) Lo políticamente irracional de ciertas candidaturas o precandidaturas: Como dice el adagio popular “estás viendo la tempestad y no te hincas”, o el conocido proverbio que reza “el horno no está para bollos”. ¿Cómo cree Usted que se encuentra, hoy en día, la gente del Estado de Guerrero?, ¿qué cree que opina actualmente de sus políticos?, ¿estará algo inconforme o irritada?

Pues a pesar de todo el entorno hostil e inseguro que prevalece en Guerrero, a pesar de la inestabilidad política y social que se vive, hay un joven de nombre Ángel Aguirre Herrera que quiere ser candidato del PRD a la Alcaldía de Acapulco. El detalle radica en que es el “junior”, perdón, el hijo del Gobernador del Estado con licencia, Ángel Aguirre Rivero, quien ha sido constantemente señalado como el principal responsable de que Guerrero se convirtiera en un edén de la corrupción y la delincuencia organizada. Y todavía este mozalbete se atreve a decir que “ni él ni su padre tienen de qué avergonzarse”. Verdaderamente, qué poca m…emoria tiene esa familia. Riesgosamente, este empecinamiento por el poder no abona en nada al clima de tranquilidad que se busca tener en este Estado para poder llevar a cabo los comicios electorales.

5) La guerra de lodo entre los partidos políticos: En lugar de buscar el contraste de las ideas, las propuestas y los proyectos de Nación, prevalece en la línea discursiva de los partidos el descrédito y la denostación entre ellos. Al parecer, es la única estrategia que conocen para irle ganando terreno al de enfrente, sin pensar en el hartazgo que ello provoca entre el electorado.

El PRI, partido en el gobierno, es quien debe esquivar el mayor número de golpes, al asumir la responsabilidad de entregar buenas cuentas a la ciudadanía, sin embargo, los propios priístas no se han quedado con las ganas de atizarle a la oposición, particularmente al PAN. Claro ejemplo de ello fue el mensaje cordial que le envío César Camacho, líder nacional del PRI, a los panistas, hace casi un par de semanas, al calificar a los miembros de Acción Nacional como “los testarudos de ayer, los incongruentes de hoy, los hipócritas de siempre (que) serán derrotados por los electores, y así confirmarán que su origen es destino: Van a seguir siendo, simplemente, la oposición”. Qué mensaje más duro, más allá del fondo, creo que está desprovisto de toda cortesía política.

En fin, que día con día vamos captando movimientos y declaraciones de nuestra clase política que lo único que nos dejan ver es su incipiente madurez y convicción democráticas, así como una grave aferración por el poder mismo. Deseo que todos estos acontecimientos no gesten un escenario político (de por sí ya avanzado) en donde el único ganador sea el “abstencionismo electoral”.

Como es costumbre, agradezco el favor de su lectura y atención. Lo espero, una vez más, el próximo sábado.

Correo electrónico: [email protected]

Twitter: @josecarlos_romo