Dulce Anahí Soto Luévano
Agencia Reforma

Cd. de México, México.-Pese a los seis casos importados de sarampión que se han detectado en lo que va del año y la escasez de vacunas, en México no existe riesgo de una epidemia de esta enfermedad, aseguró Ruy López, director del Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades (Cenaprece).
«El riesgo, no vamos a decir que es nulo, pero no estamos en una situación de alarma», afirmó en entrevista en Tlaltenango, Zacatecas, durante la gira que realiza el Presidente Andrés Manuel López Obrador por hospitales rurales del IMSS.
El funcionario explicó que para que realmente haya un foco de propagación se necesita que un caso de sarampión tenga contacto con más de 300 mil personas que no estén vacunadas.
Sin embargo, sostuvo, en las evaluaciones que han hecho de quienes han estado en contacto con los seis casos de sarampión, en promedio, tienen una cobertura de vacunación de 95 por ciento.
«Tenemos que entender que, si la población que está alrededor de un caso está vacunada, se convierte como en una barrera, entonces la propagación es muy difícil.
«Posiblemente en algunos casos tengamos 500 personas que no estén vacunadas, pero muy por debajo de las 300 mil que es donde está el riesgo real», sostuvo.
También, descartó que en México vayan en aumento los grupos antivacunas, como sucede en Estados Unidos y Europa, y que estos estén provocando un riesgo de contagio.
«En México lo hemos buscado, evaluado y no hemos identificado grupos serios, grandes, importantes, impulsando una corriente antivacunas. De todas formas es muy importante reforzar. México tradicionalmente ha tenido un plan muy sólido de vacunación».
Respecto a la escasez del biológico contra el sarampión, afirmó que cuatro estados ya han manifestado que tienen desabasto, entre ellos Guanajuato, Querétaro y Durango, pero más entidades se pueden sumar a la lista, advirtió.
Agregó que la falta de la vacuna, que podría distribuirse hasta diciembre, retrasaría hasta seis meses la vacunación de los niños de un año que deben recibir la dosis; sin embargo, aseguró que regularmente la variabilidad de retraso puede ser de hasta ocho meses.