El actual sistema de pensiones y jubilaciones en México es una bomba de tiempo que está formando una generación de viejos y pobres, donde las personas al pensionarse van a ganar menos que en su actual salario, señaló Gerardo Sánchez Herrera, asesor del Colegio de Economistas de Aguascalientes.

En conferencia de prensa, el especialista económico recordó que el actual sistema de Afores comenzó el 1º de diciembre de 1997 y bajo este esquema los primeros pensionados se darán en el año 2022, cuyos trabajadores se van a llevar la sorpresa de que van a tener una pensión equivalente al 25% de su último sueldo. “Por ejemplo, si una persona ganaba 10 mil pesos, su pensión va a ser de 2,500 pesos al mes, muy baja, muy raquítica”.

Sin embargo, dijo que actualmente hay una iniciativa en el Congreso de la Unión para que el salario de cotización suba del 6.5 al 13% del sueldo del trabajador, por lo que en el mismo caso de que una persona que gana 10 mil pesos y se jubila bajo este nuevo esquema, recibiría una pensión de 6 mil pesos al mes. “Creo que sí sería benéfico, hay trabajadores que nunca utilizan su crédito Infonavit, ahí tienen cierta cantidad de dinero, que al pasar al Afore aumentaría su pensión. Si él aportara durante las 1,250 semanas el 13% de su salario base, su pensión equivaldría al 60% y es mejor recibir esa cantidad, aunque no es la gran panacea, es una cuestión paliativa”.

Afirmó que actualmente el Gobierno Federal destina el 16% del presupuesto de egresos a pensiones y jubilaciones, sin embargo, al término de la actual administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, podría llegar al 25%. Y ante el aumento en la expectativa de vida donde la gente en México llega a vivir hasta los 80 años, la tendencia es a modificar la edad de jubilación hasta los 68 años como está ocurriendo en otros países. Por lo que estimó que de continuar sin cambios el actual esquema de jubilaciones, se tendrá una generación con pensiones de muchos viejos y pobres en el país, por lo que lo recomendable es comenzar a fomentar el ahorro de cuando menos un 10 a un 15% del salario. “Esa es la triste realidad, vamos a ganar menos que en nuestro último salario”, finalizó.