Una de las razones principales por las que Tennessee se encuentra dentro del final de campeonato en la Conferencia Americana es el enorme trabajo que ha hecho Derrick Henry en los últimos partidos siendo el alma ofensiva que aplasta a cualquier jugador en la tacleada uno contra uno. Henry ha demostrado su poder en diversas ocasiones teniendo que ser derribado por hasta tres rivales, el pasado sábado dejó en ridículo a Earl Thomas prácticamente volteándolo de espaldas cuando el jugador de Baltimore trataba de parar al 22 de los Titans.
Pero no solo se trata de la potencia física o de jugadas espectaculares, Henry es constante y es bien aprovechado por los Titans que basan su juego en el ataque terrestre. Gracias a esto Derrick Henry se convirtió en el primer jugador en la historia de la NFL en conseguir tres juegos consecutivos con al menos 180 yardas, algo que es impensable por el enorme esfuerzo que se requiere y efectividad al momento de llevar el ovoide. Todo tiene más mérito al ser los tres juegos como visitantes, sumado a que en todos los Titans tenían la obligación de ganar para poder seguir con vida.
La racha comenzó en el último partido de la temporada cuando los Titans vencieron fácilmente a los suplentes de Houston. Henry registró 32 acarreos para 211 yardas y 3 anotaciones por tierra, promediando 6.6 yardas cada vez que llevaba el balón. A la semana siguiente, en la ronda de comodines fue la misma historia teniendo 24 acarreos, sumando 182 yardas y un touchdown por la vía terrestre. El último encuentro en la ronda divisional ante los Ravens, Henry también tuvo un juego espectacular registrando 195 yardas en 30 oportunidades con un promedio de 6.5 yardas por acarreo, en este último encuentro no tuvo anotación por tierra, pero lanzó un pase de anotación en una jugada de engaño demostrando la gran versatilidad que tiene al momento de estar dentro del terreno de juego.