Con el arranque en la renovación total o parcial de las mesas directivas de los planteles educativos públicos del estado, la Asociación Estatal de Padres de Familia (AEPF) ha detectado ya cinco casos de desvío de recursos por la cantidad de 170 mil pesos, cuyos responsables deberán reintegrar lo más pronto los dineros, a fin de no iniciar un proceso judicial en su contra.
En este momento existe un caso ante los tribunales penales por un desvío de dos millones de pesos, donde los padres de familia responsables han hecho caso omiso a los llamados de la autoridad, y se les invitó a acudir a las audiencias para resolver esta situación, aseveró María Elida Gutiérrez Padilla, presidenta de la AEPF.
Desde hace una semana y en los siguientes quince días, se concretará la renovación de las 1,500 mesas directivas de padres de familia, en donde la AEPF se encuentra atenta de cada uno de los procesos en donde se revisan los libros contables y financieros, porque es tiempo de poner orden en estos organismos que administran recursos provenientes de las aportaciones económicas de los paterfamilias.
La presidenta de la Asociación Estatal de Padres de Familia llamó a aquellos que han desviado recursos a acercarse voluntariamente a reportar este hecho para encontrar una solución en consenso, o de lo contrario se iniciará un proceso civil o penal.
Este organismo comprende que los padres de familia hayan tenido un problema personal que los llevó a tomar recursos que no les pertenecen, y que podría calificarse como robo o fraude, según el caso. Las diez personas que forman parte de cada mesa directiva deben tener claro que los dineros están bajo su custodia, pero no les pertenecen y no pueden disponer de ellos.
Por ello, los recursos deberán reintegrarse en plazos cortos para que la nueva mesa directiva pueda trabajar con esos dineros y atender las necesidades de los planteles educativos.
Las mesas directivas salientes están entregando cuentas y la AEPF se encuentra muy atenta para detener el mal manejo de recursos, porque las escuelas y los padres son responsables de la formación de los estudiantes y no es viable ni factible que los progenitores pongan el mal ejemplo, pues no es coherente.
Las personas que han desviado recursos están obligadas a resarcir el daño, para que el asunto no pase a mayores y se logren acuerdos entre las mismas mesas de cómo reintegrarán el dinero. Algunos padres de familia justifican la toma de dinero por cuestiones personales, pero otros sencillamente no han respondido nada y de hecho se tiene el caso de una mesa directiva que tomó 90 mil pesos y los puso en cuentas bancarias que jamás debieron generarse, puntualizó.

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