GUADALAJARA, Jal.- La voz de Lila Downs siempre ha sido politizada porque canta sobre lo que le interesa: el folclor, sus raíces mexicanas y temas sociales a manera de denuncia.
Y es que a través de su canto, dice, intenta preservar sus orígenes, además, es como desea mantenerse vigente entre la audiencia.
«Me gusta que el público me tenga presente como una persona que pelea por proteger sus orígenes», enfatiza la oaxaqueña de 50 años de edad.
«Intento llevar a la gente con mi canto a querer defender lo mismo, lo nuestro, y a tratar de reinventarnos a nosotros mismos como sociedad. Incluso los pueblos más tradicionales están en esa lucha constante de cambio».
Esta esencia y estilo artístico se refleja en «Al Chile», su reciente producción discográfica.
Se trata del disco número 16 en 25 años de trayectoria artística, donde rinde tributo a uno de los componentes más representativos de la comida mexicana, lo que queda de manifiesto sobre todo en «Son del Chile Frito», la melodía que hace referencia al título de la placa.
Otro de los temas clave del disco larga duración compuesto de 11 melodías es «Clandestino», cóver del clásico de Manu Chao publicado a finales de los 90 que hace referencia a los inmigrantes. (Lorena Jiménez/Agencia Reforma)