Zedryk Raziel Cruz Merino, Claudia Salazar
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 16-Ago.- El Congreso de la Unión afirmó que en el inicio del proceso de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el Gobierno federal debe pactar acuerdos con Estados Unidos y Canadá en condiciones de equidad, que respeten la soberanía nacional y beneficien a los mexicanos.
En un posicionamiento, la Mesa Directiva de la Comisión Permanente sostuvo que la modernización del acuerdo trilateral que data de 1994 era inminente debido a la elevada competencia comercial con otras regiones del mundo.
El Legislativo expresó su confianza en que la delegación mexicana que participa en las negociaciones tiene “una visión clara de lo que se necesita”.
“México está listo para modernizar el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, siempre y cuando sea en el marco del respeto de la soberanía del país y en aras de alcanzar acuerdos que beneficien a los tres socios y a la mayoría de su población”, leyó en el Pleno la diputada Gloria Félix, vicepresidenta de la Comisión Permanente.
“Estamos seguros que serán negociaciones difíciles y delicadas, con horas intensas de trabajo y construcción de acuerdos, y cuyos resultados deberán propiciar que el TLC mantenga, como lo debe de ser, un acuerdo trilateral que garantice su continuidad y mejore los mecanismos de su cumplimiento”.
El Congreso también demandó incluir a los ciudadanos en todas las etapas de la modernización del tratado y transparentar los acuerdos alcanzados.
Las bancadas de Morena, PAN, PRD y PT se pronunciaron contra la imposición de nuevos aranceles a las importaciones mexicanas y contra la eliminación del Capítulo 19, que abriría la puerta a que las controversias comerciales se diriman conforme a las leyes estadounidenses.
“No podemos aceptar que se negocie a costa de la política energética y del campo mexicano, de ceder más espacios y atribuciones a una inversión extranjera cuando perdemos soberanía (…) y aceptar condiciones contrarias a la equidad en la solución de controversias”, observó Rocío Nahle, de Morena.
Los legisladores llamaron a poner sobre la mesa medidas para facilitar la movilidad de trabajadores migratorios temporales e impulsar una agenda común de transparencia gubernamental y combate a la corrupción.
La senadora panista Laura Rojas calificó la modernización del TLCAN como un “asunto de Estado”, porque se trata de la negociación comercial más importante que ha enfrentado el Gobierno mexicano en décadas, amén de las trabas que ha puesto el Presidente Donald Trump para alcanzar un acuerdo equitativo.
El senador Miguel Barbosa, en representación del PT, acusó que los delegados mexicanos conducen en desventaja la negociación del TLCAN, puesto que el Gobierno federal omitió con anterioridad diseñar una política exterior de Estado para afrontar los ataques y amenazas del Mandatario estadounidense.