Érika Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- En la recta final del Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto, el recorte de servidores públicos en la Administración federal suma 26 mil 424 funcionarios en 84 dependencias.
Alrededor del 60 por ciento de los funcionarios aceptó firmar su renuncia o se fue por decisión propia, otro 20 por ciento concluyó su contrato.
De acuerdo con un informe de la Función Pública, la dependencia que encabeza las bajas en su estructura central es la Secretaría de Educación Pública (SEP) con 8 mil 771 casos.
El 62 por ciento de ese personal era eventual, por lo que no se le amplió su contrato, y otro 24 por ciento firmó su renuncia.
Las otras secretarías con recortes son Cultura con 104; Relaciones Exteriores con 72; y Comunicaciones y Transportes con 53. En todas ellas, entre el 65 y 80 por ciento renunció.
Sin embargo, existen otras dependencias que muestran un recorte considerable.
Por ejemplo, la Administración Federal de Servicios Educativos en el Distrito Federal, que responde a la SEP, tiene 5 mil 927 funcionarios menos en los últimos ocho meses, el 57 por ciento firmó su renuncia.
El Instituto Politécnico Nacional prescindió de los servicios de 2 mil 965 empleados; el Colegio de Bachilleres de 505; el Tecnológico Nacional de México mil 956, y el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos mil 47.
Policía Federal tiene 583 servidores públicos menos; Prevención y Readaptación Social 400; IMSS Oportunidades 538; y el Servicio Postal Mexicano 440. La causa principal también es renuncia.
El 91 por ciento de los mil 898 empleados que se fueron este año del Instituto Nacional de Bellas Artes aceptaron firmar su salida. A principios de 2018, esa dependencia ya había sufrido un recorte del 22 por ciento, lo que derivó en protestas.
En los últimos tres meses, la Presidencia prescindió de 74 puestos de trabajo. Sin embargo, la mayoría de ellos son de empleados de base o eventuales que ganaban menos de 20 pesos mensuales. Es decir, no se han tocado posiciones con sueldos superiores a los 90 mil pesos.
El 18 de julio pasado, el vocero de la Presidencia, Eduardo Sánchez, reconoció que el Gobierno federal estaba despidiendo personal, principalmente a los eventuales, a fin de entregar al Gobierno de Andrés Manuel López Obrador una estructura más reducida.
«Efectivamente, al terminar los sexenios todo el personal eventual que fue contratado para tareas muy específicas habrá de irse finiquitando a efecto de que la estructura que reciba la próxima Administración sea específicamente la que se requiere para un arranque de Gobierno y no haya cargas adicionales», informó.
Funcionarios consultados aseguran que en diversas dependencias se tiene contemplado un recorte mayor este mes y serán liquidados con sus sueldos actuales.