Un comerciante de la Línea de Fuego dejaba a su hijo de 12 años de edad encadenado a un árbol. Al ser rescatado por la policía el jovencito presentaba huellas de maltrato y deshidratación, según reportaron paramédicos del ISSEA.
Fueron los vecinos de la calle Lucero, de la Colonia Estrella, los que alertaron a la policía, quienes señalaron a las autoridades que en el patio de una casa de la mencionada arteria se encontraba alguien atado a un árbol y temían que se tratara de un suicidio.
Cuándo la policía entro su sorpresa fue mayúscula al encontrar a un menor atado del cuello con una cadena a un árbol con visibles muestras de deshidratación.
Fue liberado de inmediato y se le preguntó el porque se encontraba así y señaló que su padre lo mantenía encadenado para que no se saliera de la casa mientras se iba a trabajar vendiendo celulares y accesorios en la Línea de Fuego.
Más tarde la policía se entrevistó con el padre del menor, de nombre Manuel “N” y al ser interrogado sobre la situación del niño únicamente manifestó que lo hacía para evitar que se saliera de la casa.
Sin embargo, al revisar al jovencito, los paramédicos observaron que presentaba huellas de maltrato físico además de que mostraba deshidratación y tenía dos días sin comer.
Este deplorable caso quedó a disposición de las autoridades correspondientes, quienes se encuentran estudiando detenidamente la situación legal del padre.
El niño fue trasladado al Centro de Justicia para la Mujer y la Familia de la Fiscalía Estatal.
Al preguntarle por su madre sólo acertó a contestar que los había abandonado desde hace mucho tiempo.