Sí hay avances notables en los restaurantes y bares de Aguascalientes en cuanto a prohibir el consumo de tabaco al interior, sin embargo, hay clientes que se resisten a cambiar y su rebeldía mete en problemas a los negocios, por lo que debería sancionarse directamente a ellos, señaló Claudio Innes Peniche.
El presidente de la Cámara de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), señaló que las sanciones que llegan a suscitarse en contra de los establecimientos, derivadas de ese tipo de faltas, suelen ser responsabilidad de los clientes y en mucha menor medida de los propietarios de los negocios.
En entrevista, sostuvo que hay clientes prepotentes que simple y sencillamente encienden su cigarro y sin reparo alguno lo consumen pese a las advertencias que hay en los negocios y las que verbalmente le hacen los empleados del lugar de no hacerlo.
“Hay otros que se escudan en una aparente amistad o que esperan que nadie los esté viendo para encender el cigarrillo, y cuando se les invita a apagarlo alegan lo suficiente para consumirlo y luego prometen no prender otro o amenazan con no volver al lugar”.
Innes Peniche indicó al respecto que hay una cultura muy arraigada que poco a poco se va revirtiendo, pero como en todo cambio, hay partes que cuestan más trabajo que otras, aunque los pasos más importantes ya se dieron.
Reconoció que no hay disculpa que valga para contravenir la ley, pero sí subrayó que los inversionistas del ramo se han abocado a contribuir en su gran mayoría a modificar su infraestructura y proceder con firmeza en contra del consumo de tabaco en sus negocios.
Esto, de tal manera que se favorezca la ventilación del lugar, que se aíslen las áreas que están al aire libre y donde eventualmente podría fumarse, así como advirtiendo de la prohibición estricta de consumir tabaco adentro de los restaurantes.
“No obstante que la lucha continúa, es justo reconocer que en un cambio que sonó tan radical en su origen y que costó mucho trabajo hacerlo comprender por los fumadores, hay avances sustanciales que deberán coronarse en los siguientes años con medidas más estrictas”, añadió.
En ese sentido, indicó que el planteamiento de imponer sanciones al cliente que se resiste a dejar de fumar adentro de un restaurante, podría aplicar para que caiga sobre el responsable directamente y no más contra los restauranteros, cuando éstos puedan acreditar que su esfuerzo es por erradicar esas prácticas y que enfrentan rebeldías por cierto tipo de clientela.

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