Hay ciudades que nacen con una vocación clara para el deporte, la ciencia o el arte. En el caso de Morelia, su talento es el cine.
La memoria es la mejor guía para caminar la ciudad, que parece flotar en el tiempo. Un ejemplo son sus andadores, como la Calzada Fray Antonio de San Miguel, donde los morelianos pasean entre casas conventuales llenas de leyendas.
Basta ver algunas de las imágenes de Amar fue su Pecado (González, 1951) -cinta protagonizada por Elsa Aguirre-, para recuperar los íconos más reconocidos de la capital purépecha; de la misma forma que en la cinta, aparecen tanto el Acueducto que discurre sobre la calzada, como la Fuente de las Tarascas, que marca el inicio de la zona histórica de la urbe.
Quizá es la lentitud del tiempo o el clima nublado, pero todo en la ciudad inspira. Seguramente el viajero que se asoma por el Callejón del Romance, llamado así porque de las paredes de sus casas, hechas de cantera y bordeadas de camelinas, cuelgan placas con las estrofas del Romance de mi Ciudad, escrito por el poeta mexicano Lucas Ortiz, se siente motivado a escribir sus andanzas. Y aunque la luz ámbar y los cafés del sitio invitan a quedarse largo tiempo durante el atardecer, aún queda camino por recorrer. A unas cuantas cuadras, sobre la avenida Francisco I. Madero, espera la Plaza Melchor Ocampo, circundada por espacios como el Hotel Los Juaninos, casa del arzobispo durante el siglo 17 quien, se dice, tuvo que cederla por ser demasiado suntuosa; o la majestuosa Catedral de Morelia construida en cantera rosa.
También están los portales, retratados en Fiesta (King, 1957), película basada en la novela homónima de Ernest Hemingway y donde la antigua Valladolid se transformó en Pamplona, España, en plenas fiestas de San Fermín.
Hacia la noche, los tiempos se confunden. Así, mientras se baja por la calle El Nigromante hacia el Teatro José Rubén Romero, una de las sedes del Festival Internacional de Cine de Morelia, que en este año celebra su edición 15, la estilizada silueta de la iglesia de Santa Rosa de Lima compite en la memoria con las de celebridades como Juliette Binoche, Audrey Tautou o Gael García, quienes vivieron en carne propia en anteriores ediciones del evento el dramático encanto de esta ciudad de cine.