Por Rubén Torres Cruz

Datos de la Fundación de Investigaciones Sociales A.C. Alcohol Infórmate, advierten que el consumo de bebidas embriagantes adulteradas pueden ocasionar daños temporales y hasta irreversibles e incluso la muerte. Se recomienda extremar precauciones en establecimientos que ofrecen “barra libre” y “shots”, además de botellas de alcohol a bajo costo.
Al ingerirse sustancias extremadamente tóxicas como resulta el metanol (alcohol metílico o alcohol de madera) basta con una pequeña dosis para tener resultados fatales. En un lapso de 30 minutos y hasta de 72 horas, la persona intoxicada puede enfrentar fuertes dolores de cabeza, alteraciones como visión borrosa, ceguera temporal y hasta permanente, además de daños en el cerebro, hígado, así como convulsiones y problemas para respirar. De no atenderse de manera oportuna por especialistas médicos, las personas corren el riesgo de morir.
Por su parte la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) reveló que el tequila y el mezcal, son los productos de mayor adulteración. Lo más grave es que 5 de cada 10 consumidores no saben distinguir entre una bebida original o adulterada, por lo que recomiendan antes de comprar alguna botella de alcohol verificar que el establecimiento sea formal, comprobar que el etiquetado sea el correcto, entre ellos el holograma de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y que esté completo y sin tachaduras además de observar que no tenga residuos en su interior.
Actualmente existen aplicaciones digitales como “Checalock” que facilita ubicar la autenticidad del producto a consumir con tan solo escanear el código QR, impreso en la etiqueta de la botella.
En jóvenes, el consumo de alcohol es la primera causa de muerte vinculada con los accidentes automovilísticos, peleas callejeras y el suicidio, debido a que muchos de ellos, al llegar a la intoxicación, entran en un agudo estado depresivo.