La responsable estatal del programa de Salud Materna y Perinatal del ISSEA, María del Socorro de León Sandoval, informó que en el estado anualmente se registran poco más de 26 mil nacimientos, de los cuales más de la mitad no son planeados, por ello es importante tomar en cuenta algunas recomendaciones.
Lo primero es acudir al médico cuatro meses antes de planear un embarazo, para poder recibir orientación pregestacional, ésta se otorga a la mujer o a la pareja, con una evaluación del riesgo reproductivo, a fin de identificar factores de riesgo y así recomendar o no el embarazo.
Una vez que comienza la gestación, es importante acudir al médico una vez por mes, durante todo el embarazo para reducir las posibilidades de complicaciones en el parto.
En caso de riesgo, se pueden corregir factores, por ello es importante acudir al médico, quien puede orientar conductas o patologías que puedan alterar la evolución normal de una gestación; y si presenta alguna enfermedad crónica como diabetes, presión alta o alguna otra, se hace una evaluación del tratamiento y se controla.
Durante los nueve meses de embarazo, se deben eliminar por completo las bebidas alcohólicas, el cigarrillo, la utilización de drogas o de cualquier sustancia tóxica que perjudiquen a los integrantes de la familia incluyendo al futuro bebé.
Asimismo, se deben adquirir nuevos hábitos alimenticios saludables, con la finalidad de producir un espermatozoide y un óvulo sano, además de incrementar el consumo de ácido fólico, que puede encontrarse en los lácteos, las carnes, los cereales, los vegetales, las frutas y en otros alimentos como el huevo.
Dentro de las medidas preventivas para evitar daño en el producto, se recomienda tomar ácido fólico para la ingesta diaria, esto durante los tres meses previos y los tres posteriores al embarazo.
“Esto es de vital importancia para la madre y el bebé porque les ayuda a reducir los posibles defectos en el desarrollo del cerebro y en la columna vertebral del producto; en caso de antecedentes de riesgo se otorga tabletas de 5mg de ácido fólico”.
Un embarazo no planeado ocasiona que la futura mamá no logre cambiar a tiempo ciertos hábitos que pueden ser dañinos para su hijo; y la responsabilidad de gestación es tanto del hombre como de la mujer para que genéticamente un nuevo bebé no tenga problemas durante su desarrollo.
Finalmente, comentó que dentro de los no planeados, están los no deseados, resultado de un descuido en el uso de anticonceptivos, o desconocimiento de los mismos.