Maleny Alejandra Quezada Meléndez 
Agencia Reforma

Monterrey, México.- Para construir una casa no siempre se necesitan bloques de cemento, muchas veces, basta con utilizar materiales orgánicos rescatados de la naturaleza.

Como prueba de que esto es posible, el colectivo Semillero Espiral, que busca fomentar la bioconstrucción en la Ciudad, iniciará este sábado el curso «Construcción de Yurta», vivienda utilizada por los nómadas en la Edad Media.

Durante cuatro sesiones sabatinas los asistentes aprenderán cómo edificar una yurta, un hogar transportable muy parecido a una casa de campaña, construida a partir de materiales de la naturaleza.

«Nos enfocamos en educación ambiental para que más personas conozcan las diferentes técnicas de construcción que se pueden utilizar», explicó Xóchitl Mendoza, directora del colectivo.

«En el Centro de Monterrey hay mucho desecho de madera, tanto de tarimas como las ramas de los árboles que se cortan muy constantemente y que no se están utilizando».

La idea de habitar en una yurta, designada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, ha resurgido en la actualidad, principalmente en España, donde las personas están buscando vivir de forma más sustentable.

En el taller, se elaborará la vivienda a partir de carrizos extraídos de un terreno a las afueras del Río Santa Catarina, donde suelen ser cortados y desechadas por obstruir el paso y la visibilidad.

«Van a aprender cómo construir con elementos naturales y abundantes en sus regiones», agregó Mendoza. «A conocer más gente que quiere ser parte de este cambio, de este movimiento ecológico».

La yurta que se elabore será la primera vivienda de una comunidad ecológica que el colectivo está buscando formar en un terreno del ejido La Esmeralda, en Galeana, con hogares y sistemas sustentables.

El curso se realizará en Venustiano Carranza, 299-F, Colonia Diez de Mayo, en Guadalupe, los sábados 11, 18 y 25 de enero y 1 de febrero, a las 17:00 horas.

Entrada libre. Más información al teléfono 813-255-7861.