Claudia Guerrero
Agencia Reforma

VALLE DE CHALCO, Edomex.- A través de la banca privada y gubernamental, el Gobierno federal repartirá en 2019 más de 100 mil millones de pesos a 8.5 millones de adultos mayores.
El Presidente Andrés Manuel López Obrador dio ayer luz verde al programa con el que se duplicará el monto que entregaba el Gobierno anterior, al pasar de mil 160 pesos a 2 mil 250 pesos bimestrales.
El dinero será depositado a los beneficiarios, que contarán con una tarjeta para realizar retiros en el nuevo Banco de Bienestar del Pueblo (antes Bansefi) y en las sucursales de Banco Azteca, propiedad del empresario de televisión Ricardo Salinas Pliego.
Sin embargo, los que ya eran beneficiarios, podrán recibir los depósitos de manera habitual en el banco que les fue asignado.
De manera simbólica, el Presidente entregó en mano las tarjetas a cuatro beneficiarios.
Entre el público se encontraban algunos adultos mayores que ya tenían el plástico nuevo, en el que se puede apreciar el chip y el logotipo oficial del Gobierno de México.
En el municipio mexiquense que se convirtió en emblema del Programa Nacional de Solidaridad, impulsado por Carlos Salinas de Gortari, político tabasqueño informó que el beneficio se entregará primero a 2.5 millones de personas, aunque la meta es llegar a 8.5 millones al finalizar el mes de febrero.
Para ello, explicó, en Gobierno incorporará al padrón a jubilados y pensionados del IMSS y el ISSSTE que no recibían la ayuda gubernamental en la pasada Administración.

También Del Mazo
El Presidente estuvo acompañado por el Gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, quien fue ovacionado y abucheado en la explanada municipal de Valle de Chalco.
Los presentes “compitieron” para echar porras e insultos al Ejecutivo estatal, quien lució serio durante todo el encuentro.
Del Mazo recibió personalmente al tabasqueño y lo acompañó en su recorrido por el pasillo central, delimitado por vallas de metal.
Una vez en el templete, López Obrador levantó en alto la mano del Gobernador y lo hizo caminar unos pasos para encontrar, del otro lado, a la ex candidata y superdelegada en el Estado de México, Delfina Gómez, a quien también levantó la mano.
Cuando el Gobernador habló en el micrófono, se escucharon rechiflas y reclamos, aunque su intervención fue breve.
En su discurso, el Presidente agradeció y reiteró al mandatario local sus condolencias por el reciente fallecimiento de su padre. Las rechiflas volvieron a escucharse.
“La campaña ya se acabó”, dijo López Obrador a los simpatizantes que gritaban.
Al final del acto, tras bajar las escaleras, López Obrador volvió a reunir a Del Mazo y a Gómez, quienes terminaron por darse la mano.