René Delgado
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Los migrantes centroamericanos serán quienes construyan los megaproyectos que el Gobierno federal impulsa en el sur del país, como la refinería de Dos Bocas y el Tren Maya, aseguró Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración.
En entrevista aseguró que México se ha convertido en un país de destino para muchos migrantes, además de que que la nueva política migratoria quitó mercado a las redes de tráfico de personas.
Sobre la Guardia Nacional sostuvo tendrá una conducción civil pese a que el mando será una persona con formación militar.
Al repasar los datos de lo que reconoce como crisis humanitaria y de violaciones a derechos humanos: 40 mil desaparecidos, 26 mil cuerpos sin identificar en institutos forenses, mil 100 fosas clandestinas localizadas, 200 mil desplazados por la violencia, Encinas pidió no crear falsas expectativas para la solución de toda la problemática, pero ofrece resolver este mismo año la crisis forense en el país.

De pronto pareciera que el muro que tanto rechazamos en la frontera con Estados Unidos lo estamos construyendo en el Istmo.
No será así. Nosotros no vamos sellar el Istmo. Vamos a generar opciones para que la gente pueda quedarse incluso en el país y que tenga empleo. El mercado laboral de la región ha cambiado muchísimo, ya tenemos una presencia muy importante de personas centroamericanas en la actividad agropecuaria, se han movido a la industria de la construcción, al área de servicios.
Vamos a establecer mecanismos de desarrollo de la región centroamericana y del sureste de México para que, en esta reconfiguración del mercado laboral y de los fenómenos migratorios, la gente tenga una oportunidad de encontrar trabajo.
¿Quién va construir el Tren Maya, el Corredor Transístmico, la refinería de Dos Bocas? En gran medida fuerza de trabajo centroamericana.

¿Pero no nos faltan empleos para los nacionales?
No. Al contrario. Te pongo el ejemplo más reciente: en el caso de la caravana que llegó a Tijuana hicimos una oferta de más de 15 mil plazas de empleo y no se ocuparon, ni por los mexicanos ni por los extranjeros. Poco más de 2 mil fueron los que aceptaron sumarse a este proyecto.

¿Ha aumentado el flujo migratorio?
Ha aumentado el flujo migratorio, pero no a través de la caravana. Tenemos cruces fronterizos que buscan llegar a los Estados Unidos por cerca 350 mil personas. Si sumamos las caravanas que ingresaron en octubre del año pasado con las actuales, apenas rebasarán las 30 mil personas, que es menos del 10 por ciento del flujo que tenemos irregular todos los años.
Dentro de los nuevos fenómenos migratorios, tenemos no solamente migrantes del Caribe sino que tenemos una migración transcontinental que hablar de redes muy fuertes de tráfico de personas, donde tenemos lo mismo gente del Congo, de Anglo, de Afganistán, de la India, etcétera.

¿Este nuevo flujo migratorio no es producto de haber diseñado la visa humanitaria?
No, al contrario. La visa humanitaria busca desmantelar el instrumento que le permite al traficante medrar con la necesidad de la gente, hasta 8 mil dólares cobran a cada persona vendiendo la expectativa que pueden ingresar a los Estados Unidos.
Por eso luego vinieron las provocaciones de las redes de traficantes para reventar el proceso de regulación y de ingreso ordenado y seguro al país. Les quitamos el mercado. Y ahí vienen las reacciones de ingresos violentos.

Ya fue nombrado el jefe, el comandante de la Guardia Nacional: un General, el General Luis Rodríguez Bucio, que es un militar supuestamente en retiro, pero que es un militar activo todavía.
Está cerca del retiro. Estará en funciones una vez que esté ya retirado del Ejército, porque todavía no está la ley reglamentaria de la Guardia Nacional. Aunque haya ya una designación previa, tenemos que esperar a que concluya todo el ciclo legislativo para que la Guardia Nacional pueda entrar en funciones plenamente.

¿Pero no es un forma elegante de darle la vuelta a un reclamo social, de que no tuviera un mando militar el hecho de que en cuestión de meses será un militar en retiro, pero es un militar?
Yo creo que lo importante es que la conducción de la Guardia Nacional, tanto la intervención del responsable de su dirección como del Estado Mayor conjunto, en el que por disposición constitucional podrán participar las Fuerzas Armadas y la Policía Federal, sea con estricto apego a las disposiciones que ahora vienen en la iniciativa de ley que se ha presentado para garantizar la conducción civil, independientemente del origen del mando de la Guardia Nacional. ¿Qué quiere decir esto? Que la jurisdicción civil es la que estará a cargo de la vigilancia, en toda la implementación y las acciones que pueda desarrollar la Guardia Nacional y no una autoridad militar.

-Tú no temes a la militarización de la seguridad pública.
A lo que le temo es a la ineficacia del Gobierno y que se repitan proyectos fallidos, aquí el gran reto que tenemos enfrente es hacer realidad una Guardia que dé respuesta a la expectativa que se ha generado.

¿Alejandro Encinas no se va a convertir en la piedra en el zapato del Secretario de la Defensa, del Secretario de Marina, del Secretario Seguridad?
Espero que no sea necesario.
Por supuesto que hemos estado en conversación permanente con el Secretario de la Defensa, con el Secretario de Seguridad, con el Secretario de Marina, con el Fiscal General de la República, con muchos gobernadores, y queremos que todos cumplamos con esta nueva disposición, esta nueva política que estamos instrumentando.
Pero también lo digo, no voy a estar de florero. Y en aquellos casos donde tengamos diferencias o donde haya una actuación indebida de la autoridad vamos a cumplir con nuestra responsabilidad.

¿Alejandro Encinas no va a tolerar violaciones?
Es la encomienda que tengo por parte del Presidente, pero también es una convicción personal.

¿Se pueden respetar los derechos humanos y garantizar la seguridad?
Sin lugar a dudas. Yo creo un paradigma que estamos construyendo es poner como eje central de todas las políticas pública, incluidos los temas vinculados a seguridad, la dignidad de las personas y respeto a los derechos humanos.

¿Doce años de muerte, de desaparecidos, de violaciones a derechos humanos se corrigen en tres?
No. Va a requerirse tiempo, hay que ser objetivos, no hay que generar falsas expectativas.

Tiempo. ¿Cuánto es tiempo?
Es muy difícil poner fechas precisas, pero sí hay momento clave que indican la instrumentación de acciones que lo van a permitir. En primer lugar, a pesar de los problemas de violencia que subsisten en el país, hay una actitud distinta en el Gobierno, donde se está erradicando la ejecución extrajudicial por parte de autoridades federales.