El Alzheimer es un padecimiento que también mella a los familiares de los enfermos, sostuvo Dora Quezada Sánchez, presidenta de la Fundación de Familiares de Alzheimer, pues en su mayoría, son personas que están al cuidado de sus familiares, y ellos cargan con el estrés y la presión de estar al cuidado de una persona las 24 horas del día, los siete días de la semana, lo cual va en detrimento de su propia salud.

Apuntó que algunas personas que se dedican al cuidado de pacientes con Alzheimer han llegado a sufrir infartos y problemas de hipertensión a causa del estrés; añadió que según estimaciones, en la entidad hay aproximadamente 11 mil personas que tienen Alzheimer, por lo que debe haber un número similar de personas que se ocupan de atenderlos, muchas veces sin recibir apoyo o sin tener los conocimientos necesarios para llevar a cabo estas labores.

Quezada Sánchez lamentó que los cuidadores no reciben apoyo del resto de los familiares, lo que les llega a afectar porque tienen una sobrecarga de trabajo, entonces llegan a padecer alteraciones emocionales y físicas que merman su salud, pues vive en un estrés constante.

Con relación al Alzheimer, detalló que la mayor parte de los enfermos empiezan a presentar indicios de este padecimiento a partir de los 65 años de edad, sin embargo en ocasiones se les atiende en etapas tardías, lo cual complica su tratamiento, pues es una enfermedad que genera un deterioro cognitivo.

Por último, la presidenta de la Fundación de Familiares de Alzheimer destacó que el 70% de los casos de este padecimiento vienen derivados de un problema demencial, mientras que el restante 30% por problemas vasculares, aunque estos últimos “se han incrementado en los últimos tiempos”.