Tomar agua nos ayuda a hidratarnos, limpiar nuestro organismo y oxigenar nuestro cerebro entre muchas otras cosas más, pero como todo, también este líquido esencial puede traernos problemas de salud si se consume en exceso.
Rogelio Maya Quintá, nefrólogo e internista del Centro Médico Zambrano Hellion, indica que cada vez es más común encontrarse con personas que abusan del consumo de agua en un intento por tener costumbres más saludables que les ayuden a bajar de peso, mejorar su piel o tener más energía.
Algunas personas pueden incluso llegar a volverse adictos al agua y padecer un trastorno llamado polidipsia psicógena que es la ingesta excesiva de líquidos, generalmente de agua.
“Son personas que toman 8 o 10 litros de agua al día por esa teoría de que el agua les ayuda”, dice.
“El cuerpo se puede acostumbrar a tomar eso y en la polidipsia psicógena refieren esa sed cuando su cuerpo no la requiere”.

RIESGOS DEL EXCESO
Aunque suene extraño, beber agua en exceso puede provocarte una intoxicación, la cual causa alteraciones en los electrólitos del cuerpo, sodio, potasio y cloro.
“El sodio sirve para muchas funciones, entre ellas cerebrales, cuando el sodio baja mucho, empieza a sentirse cansado y débil y a veces piensan ‘voy a tomar agua porque me hace falta’ y no, es que el sodio se va bajando”.
Si el sodio baja o sube mucho, puede haber síntomas como confusión, temblores o alteraciones en el ciclo del sueño; si progresa, puede haber convulsiones, estupor, coma e incluso ser mortal, dice el especialista.
“El promedio de sodio es de 140 y hay pacientes que por tomar exceso de agua pueden bajar hasta 125, que es cuando hay todos estos síntomas”.
De acuerdo con el especialista, si una persona sana se excede tomando hasta 8 o 10 litros de agua al día, el riñón tiene la capacidad de eliminarla sin problema, pero puede haber trastornos de los electrolitos y causar problemas a la larga.
Y atención: en pacientes que padecen enfermedades renales, insuficiencia cardiaca, problemas del hígado o personas de la tercera edad, los riesgos de consumir estas cantidades de agua pueden ser mucho mayores.
“Si alguien tiene insuficiencia cardiaca, por ejemplo, que su corazón ya no tiene mucha fuerza y toma mucha agua, se va a ahogar, porque el corazón no alcanza a bombear y se queda líquido acumulado en los pulmones.
“El paciente cirrótico o con problemas de hígado severo, si toma mucha agua, acumula líquido en el abdomen”.

AGUA EN LOS NIÑOS
El requerimiento habitual de agua en los niños varía entre 120 y 150 mililitros por kilo, es decir, si hablamos de un niño de 10 kilos de peso, requiere entre un litro y litro y medio de agua al día, asegura José Miguel Hinojosa, nefrólogo pediatra en el Centro Médico Zambrano Hellion.
“Esa agua es de los alimentos, la leche, y aparte el agua libre que a veces les indicamos los médicos, sobre todo cuando son alimentados con fórmula. Cuando son alimentados del seno materno no es necesario darles más agua”.
Durante los primeros años de vida, los niños requieren una mayor cantidad de agua en relación al peso corporal, que los adultos, aunque su capacidad para eliminar agua es más limitada, dice Hinojosa.
“En los primeros dos, tres años de vida, tiene una capacidad limitada para eliminar agua, entonces allí el que beban demasiada agua sí puede ser problema”.
“Conforme los riñones maduran, podemos decir que después de los tres años, ya prácticamente su función renal es equiparable a la de los adultos”.
Los casos de sobrehidratación en los niños son extremadamente raros, dice Hinojosa, y generalmente se deben a que se les forza a beber demasiada agua o se les administran erróneamente volúmenes elevados.
En este caso, los síntomas pueden ser muy parecidos a los adultos, pueden presentar somnolencia, dolor de cabeza, irritabilidad y en condiciones extremas, convulsiones.

¿CUÁNTA AGUA REQUERIMOS?
Pese a que muchos entrenadores o especialistas en nutrición suelen recomendar beber hasta dos litros de agua al día, estas cantidades varían de acuerdo con factores como el peso, la edad, el clima y el nivel de actividad, así como cualquier afección que se tenga.
“La cantidad de líquido que se recomienda son 25 mililitros por kilo de peso al día, pero esto es muy variable dependiendo del clima y muchas otras situaciones”, dice Maya Quintá.
“Si sacamos cuentas serían 1.4 litros a 2 litros en una persona de 70 kilos, el adulto promedio, aunque no es el promedio en México, pero es el promedio que utilizamos a nivel mundial. Entonces varía desde 1.5 hasta 2 litros lo mínimo indispensable”.
Estas cantidades son suficientes para darle al organismo la hidratación que necesita, pero es necesario puntualizar que no son exclusivas del agua pura, sino de todos los fluidos, a excepción del alcohol.
“Esta cantidad es incluido alimentos. Si yo como mucha fruta, entonces a lo mejor puedo completar con un litro de agua normal, no tengo que tomarme los 25 mililitros por kilo de pura agua”.

¿CÓMO SABER SI ESTÁS BIEN HIDRATADO?
La mejor manera para saber si se está tomando agua correctamente es consultando la orina.
“La cantidad de agua que uno debe tomar debe ser suficiente para que la orina sea de color amarillo claro. Si sale completamente transparente estamos tomando demasiada agua y es tóxico, y si la orina sale amarilla oscura, es muy poca agua y también es tóxico”, dice.
De acuerdo con el especialista, la cantidad normal de orina para eliminar es entre 1.8 a 3 litros al día, pero cada vejiga tiene capacidad de almacenamiento diferente, lo más común es entre 300 y 600 mililitros.
“Si yo voy tres veces al baño de 300 mililitros, es normal, pero a lo mejor alguien más pequeño o delgado su vejiga tiene menor capacidad y va más veces al baño, por eso la mejor manera de saber es el color de la orina”.