Dulce Soto
Agencia Reforma

Los golpes de calor y los hongos pueden afectar a tu mascota por las altas temperaturas y la humedad en verano; ¡aprende cómo protegerlo!
A la hora de la comida, sientes que el calor te derrite, pero a las pocas horas, la lluvia te sorprende… Estas condiciones veraniegas afectan también a tu perro, pues puede tener un golpe de calor o desarrollar hongos y bacterias en su piel por la humedad.

¡Descubre cómo protegerlo con estos tips de veterinarios expertos!

Temperatura perruna
Mientras la temperatura corporal promedio de una persona es de 36.9 a 37 grados Celcius, la de un perro oscila entre los 38 y 39.2 grados.

Un humano sufre un golpe de calor cuando su cuerpo alcanza una temperatura de 38 o más grados. El perro presentará el mismo padecimiento con 40 grados, una diferencia mínima de su temperatura habitual, por lo que tiene más riesgo de sufrir un golpe de calor.
Además, para los perros no es sencillo liberar el calor. Lo regulan a través del jadeo, la sudoración y los cojinetes de sus patas.
Pero… ¿qué es un golpe de calor?
También se llama shock térmico; es un aumento en la temperatura corporal que afecta las funciones vitales, causa deshidratación con pérdida de electrolitos y puede poner en peligro la vida.
¿Y qué me puede pasar si me da uno?
En los humanos, este mal puede causar complicaciones graves como daño cerebral, hepático e insuficiencia renal.
¿Y si le pasa a mi ‘perrhijo’?
A los perros también les afecta el golpe de calor y pueden sufrir problemas cardiovasculares o cerebrales y hemorragias.

Síntomas del golpe de calor canino
Jadeo y respiración anormalmente rápida
Exceso de salivación
Ritmo cardiaco alterado
Un cambio de color en sus encías, por la falta de oxígeno
Dificultad para respirar o moverse y debilidad
Vómito o desmayos

Si lo ves muy acalorado…
Ponle una toalla húmeda en el cuerpo por lapsos de dos a tres minutos, pero cuida que el agua no esté helada. Esto lo ayudará a regular la temperatura corporal.
Moja sus axilas, cabeza y cuerpo con agua a temperatura ambiente. Aunque hay que disminuir su temperatura, no debes enfriarlo súbitamente, ya que esto puede afectar su salud.
Si no mejora, acude al veterinario.

¡Cuídalo también de la humedad!
Aunque el pelaje de los perros tiene una función de protección natural, los cambios drásticos de temperatura y la humedad provocada por las lluvias pueden generar bacterias u hongos que afecten su piel.

Los perros con una piel sensible, como los Bulldog Inglés, Schnauzer, Shar Pei, Cocker o Xoloitzcuintle son más propensos a este tipo de infecciones, pues no cuentan con una protección cutánea natural por su tipo de epidermis.

Tu perro tiene un problema con la humedad si:
Se rasca constantemente y más de lo habitual, sobre todo en zonas como el oído
Muerde sus patas o las lame más de lo normal
La piel cambia de tono y se ve enrojecida
Aparecen erupciones en su piel
Muestra caída del pelo, mucho más que una renovación natural.

Y si tienes un pug o un bulldog francés
Procura limpiar sus pliegues de manera frecuente con un paño húmedo, ya que esas zonas son las más propensas a la acumulación de bacterias.

Al terminar la limpieza, seca cada pliegue con un pañuelo suave de algodón.

Si tu mascota presenta una herida, revisa y cura el área para evitar una infección.

Deberás estar al pendiente de cómo evoluciona y acudir al veterinario en caso de notar cualquier complicación.

Si llueve:
Evita sacar a pasear a tu mascota.
No lo expongas a charcos e impide que beba agua de ellos, pues contienen bacterias que pueden enfermarlo.
Si la lluvia los sorprende, resguárdense en un lugar techado y báññalo al volver a casa.
También puedes secarlo con una toalla o secadora de pelo, cuidando siempre que la temperatura sea la adecuada para evitar quemar su piel.

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