El presidente del Comité Sistema Producto Apícola, Guillermo Enrique Hernández Ayala, demandó la intervención de la Procuraduría Federal del Consumidor en contra de quienes estafan con la venta de productos falsos de miel.

Señaló que el engaño por parte de cubeteros y carretilleros en los tianguis y las calles es una constante, en la que la gente se está viendo afectada por un producto irregular que está compuesto por jarabes, fructuosas y otras sustancias que fomentan la obesidad.

“Se siguen vendiendo edulcorantes que enmascaran, son muy listos, hacen que los colores y olores, sean similares. Incluso ponen algunos panales para que la gente vea abejas y se confié en que sí es miel de calidad”.

Advirtió que las autoridades también deben poner atención sobre la creciente comercialización en centros comerciales de jarabes o sustancias a base de la miel que aún cuando sí cumplen con el etiquetado, no son precisos para advertir que no son miel pura.

Explicó que la norma oficial de la miel establece que la miel sólo es aquella que proviene de la abeja pero se llegan a encontrar productos envasados en algunas tiendas de autoservicio que usan la palabra miel en productos que tienen la palabra jarabe en letras muy pequeñas y la palabra miel en letras llamativas.

Agregó que debe tenerse claridad sobre productos que se hacen llamar miel como el caso del endulzante que se obtiene del agave, entre otros usos.

“Profeco debe ayudar a evitar el engaño, lo demás son jarabes, legalmente sólo se puede llamar miel a la miel de abeja, aunque sea pleonasmo; la miel de abeja es pura, y sólo estos insectos la hacen”, enfatizó.

Asimismo, advirtió que la miel se presenta en diferentes tonalidades de acuerdo a la forma o tipo de flores con las que fue obtenida, lo que obliga a la gente a evitar la compra de miel con personas que trabajan de manera informal en las calles, y ubicar a apicultores confiables.

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