Cuarón da lección de cine

CANNES, Francia.- La participación de México en el 70º aniversario del Festival de Cannes continuó con «La Leçon de Cinéma» (Lección de Cine) de Alfonso Cuarón, en la cual repasó su carrera con el reconocido crítico francés Michel Ciment.
La Master Class, a la que acudió el también cineasta mexicano Guillermo del Toro, atrajo a un público muy diverso, la mayoría estudiantes del séptimo arte que tuvieron que formarse con dos horas de antelación para poder acceder a la Sala Buñuel, en el quinto piso del Palacio de Festivales.
Ante una sala repleta (300 personas), el delegado general del Festival, Thierry Frémaux, introdujo esta charla que dos días antes también brindó el actor y director Clint Eastwood.
La charla duró dos horas y estuvo enriquecida por comentarios sobre los siete largometrajes de su carrera.
Confesó que en sus inicios hacía diversos trabajos técnicos, por lo que en realidad se considera un obrero del cine.
«Fui asistente de (la actriz francesa) Arielle Dombasle en una película que filmó en México y estoy muy orgulloso de eso», precisó.
Cuarón se dirigió en varias ocasiones a Guillermo del Toro, director de «Cronos», al que calificó como uno de los más importantes encuentros profesionales en su vida, junto al director de fotografía Emmanuel Lubezki. «Juntos partimos de la nada», resaltó.
El director de «La Princesita» añadió que en la época de filmación de «Y tu Mamá también» se referían a él como una persona con potencial, mientras que a Del Toro ya se le consideraba un genio.
«Cuando escuchaba hablar de ese genio de Guadalajara, me daban un poco de celos», reconoció.
Eventualmente ambos directores se hicieron amigos y colaboradores, como en la cinta «El Laberinto del Fauno», en la cual Del Toro fue director y Cuarón productor.
Luego, Del Toro aconsejó a Cuarón cuando éste dirigió «Harry Potter y el Prisionero de Azkabán».
El también director de «Los Niños del Hombre» contó que Del Toro se enojó con él cuando le confesó que nunca había leído los libros de J. K. Rowling y sólo había visto las primeras dos películas. «¡Compra los libros, léelos y llámame!», le dijo muy enojado.
Al final de la charla se fundió en un abrazo con Del Toro, suscitando aplausos y muchas fotografías del público que colmó el escenario. (Mónica Delgado/Agencia Reforma)