Jesús Eduardo Martín Jáuregui

A la feria de San Marcos

del merito Aguascalientes,

van llegando los borrachos

y un montón de delincuentes.

Hacen de nuestra ciudad

gigantesco basurero,

nos llenan de suciedad

pero nos dejan dinero,

Y por que nos ufanamos

en nuestra feria es verdad

por la feria que lavamos,

vendemos la dignidad.

(Anónimo)

Antes qui’otra cosa conviene aclarar paradas, como dicen en los medios oficiales, las opiniones expresadas no corresponden necesariamente a las de esta emisora ni a su ideología. De manera que, como dicen que dicen los abogados y haciendo cuentas de que la lengua toca donde el diente duele, dejando a salvo el buen nombre y buena fama de algún desorientado lector que en medio de una neuritis postetílica se tope con estas mal pergeñadas líneas, habrá que archirrecontrasubrayar que cada quien habla de la feria según le va en ella.   

No dudo que haya muchos que la disfruten a plenitud y que el peso que gastan no lo resiente su familia, es mas es posible que haya alguien que haya ganado en la partida como dice el poeta Jesús Reyes Ruiz en su “Romance de los cuatro barrios” afirmando que “Don Sabás Losoya” desbancaba a la partida, o como las consejas mas recientes que tonta y pomposamente algunos han dado en llamar leyendas urbanas, que atribuían ganancias extraordinarias al “Güero Lomilargo” que cerraba mesa tras mesa o despachaba a descansar al “tallador” desbancado. Aunque tengo para mí que esas especies son puestas en circulación por los propios “profesionales de los juegos de azar” (cualquier otra denominación resultaba ofensiva) para no “desavalorinar” a su clientela. Y cómo decía aquella viejita paisana de mi abuelo materno, de Mexticacán pues, “a propósito de perros del mal, ¿cuándo regresará el señor Cura?¨. Pues a propósito de perros del mal ¿por qué la Secretaría de Salud no se empeña en una campaña contra la adicción al juego?, ¿por qué no se advierte como se hace en las cajetillas de cigarros? ¿por qué no se hace una estimación de los daños que ocasiona, al patrimonio y como consecuencia a la estabilidad de la familia, a la formación de los hijos? ¿al cuidado de los viejos? Etcétera.

Amigos y conocidos, y hasta extraños, visitantes y vecinos, gente pudiente y otra no tanto suelen coincidir en que los precios son muy altos, desde el estacionamiento al que le autorizan tarifas “de feria” sin justificación alguna, a menos que se considere justificación los cobros que el Patronato realiza, tengo entendido a los comerciantes que se colocan en el ÁREA FERIAL (que no el perímetro, éste es la línea que delimita el área, ¿estamos?). Por cierto existe el antecedente de un juicio, que cuando mi menda litigaba, concedió el amparo a los comerciantes que están establecidos todo el año y por lo mismo no tienen por qué realizar un pago adicional a nadie. Retomando el punto desde los estacionamientos hasta los taxis, pasando por todo tipo de establecimientos y de productos y servicios, incrementan sensiblemente sus precios.

No tengo los datos actuales, porque no se trata de hacer una auditoría, pero un caso que conocí de primera mano y que tuve los documentos a la vista hace algunos años, insisto, puede servir para ilustrar, considerando además que el principal protagonista ya falleció. Instalar un negocio de servicios le significó pagar al Patronato 2 millones de pesos por el acondicionamiento del local, cerca de un millón de pesos a la misma entidad por autorización para operar en la feria,

alrededor de un millón a la Presidencia Municipal por la licencia, así como alrededor de medio millón a la misma entidad por ampliación de horario, por cierto que por los dos últimos conceptos sólo se le expidió un recibo por alrededor de 250 mil pesos, pero no se crean que no hubo recibo por el resto, le dieron un recibo por la cantidad de mas o menos un millón y cuarto por ¡¡cooperación para reforestación!!. Bueno, allí no paró, por contratos ley y convenios con sindicatos, hubo de contratar hostess de mas de mil pesos diarios, como las hostess no son meseros, contratar meseros, como los meseros no son garroteros, contratar garroteros. Simplemente imaginando la suma nos queda claro que para sobrevivir en la Feria, los precios tienen que ser mas altos que fuera de la temporada y fuera del ÁREA de la Feria.

Pero a lo que te truje Chencha, tengo la impresión que las meticulosas y revisadas cuentas que año con año presenta el Patronato, presenta razonablemente en términos contables sus operaciones. Quien las haya revisado o al menos haya conocido el total que como resultado del ejercicio recibe la “asistencia pública”, seguramente se habrá sorprendido de la cantidad, que aparentemente es muy pequeña, para la actividad de casi cuatro semanas de la Feria. Quizás una serie de conciertos organizados por el Patronato producirían mas ganancias con menos desgaste, quizás habría otras fuentes alternas de financiamiento.

Sin embargo ni aún la operación del Patronato y sus, en general magras ganancias, es el costo al que me quiero referir. Los inermes y recurrentes lectores saben que me gusta citar a Julián Marías, se puede vivir haciendo cuentas o sin hacerlas, pero si se hacen hay que hacerlas completas. ¿Cuánto cuesta en ausentismo a las empresas las casi cuatro semanas de Feria?, ¿Cuánto cuesta en accidentes laborales que ocurren en el período de Feria?, ¿Cuánto en embarazos no deseados?, ¿Cuánto en infecciones en general y en especial las de transmisión sexual?, ¿Cuánto en la disminución de la calidad y frecuencia de los servicios como limpia, que por otra parte como se dijo en administraciones anteriores lo que cobra no cubre lo que cuesta?, ¿Cuánto en seguridad pública que tiene que reforzarse en detrimento no pocas veces de ÁREAS de la ciudad y de los municipios?, ¿Cuánto nos cuesta en servicios de emergencia y de hospitalización por las cada vez menos infrecuentes riñas y batallas campales?, ¿Compensa lo que se cobra y el desgaste que sufre la ciudad toda a cambio de lo que se percibe?, ¿Se habrá hecho un estudio serio del costo social de la Feria?, ¿Tendremos datos confiables que nos indiquen realmente a donde va a parar la tan traída y llevada derrama económica?, para lograr los fines de catársis social ¿no bastaría con una semana como en los carnavales?.

Me dirán seguramente con razón que la Feria es ocasión para espectáculos culturales, yo contestaré no se si con razón, que para los espectáculos y promociones culturales no hace falta la Feria. En fin, que mientras mis lamentaciones se pierden en los aires de banda que se suceden entre olores de fritangas y alcoholes de los más variados, algo rebulle dentro de mí que finalmente salta al exterior:

Ay fiesta bonita,

que hasta el alma grita,

con todas sus fuerzas:

¡Viva Aguascalientes´n!

¡Qué su Feria es un primor!

 

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