Dulce Soto
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-A siete de cada 10 mujeres latinoamericanas no les gusta su cuerpo y desearían cambiar algo de él, refiere la psicóloga Roxana Aguilar.
Esta incomodidad con el cuerpo femenino tiene sus orígenes en los estereotipos de belleza que por años se han impuesto a las mujeres, explica en entrevista.
«No están a gusto con su cuerpo, lo rechazan, lo reniegan, se refieren a él de forma despectiva, lo quieren cambiar porque hay toda una industria de la belleza y protocolos de mercadotecnia que se encargan de estereotipar al cuerpo femenino, como si todas tuviésemos que caber en un solo molde. ¿Por qué no aceptar todos los cuerpos?», cuestiona.
Desde hace 10 años, Aguilar fundó Redes Lunarias, un proyecto de círculos de apoyo a mujeres que tiene por objetivo empoderarlas y, como dice la psicóloga, recordarles que son las soberanas de sus vidas.
«Queremos que las mujeres aprendamos a relacionarnos con el cuerpo desde otro lugar, que empecemos a verlo diferente, a amarlo».
La especialista sostiene que cuando una mujer vive sin reconciliarse con su cuerpo puede limitar su sexualidad, su derecho al goce y al placer, así como vivir con prejuicios, culpa o vergüenza. Por ello, sostiene, en Redes Lunarias seguirán trabajando en 2020 para apoyar a más mujeres.
«Tenemos que darnos cuenta que no hay relación entre un cierto tipo de cuerpo y el éxito; que no hay relación entre un cierto tipo de cuerpo y ser amada; que no hay un cierto tipo de belleza relacionado con la inteligencia; o sea, tenemos que ser disruptivas para romper esos paradigmas».
Las mujeres que participaron en los últimos círculos de apoyo durante dos años trabajaron con procesos emocionales y culminaron el proyecto con una obra de teatro documental y una exposición fotográfica.
El montaje se conformó de siete monólogos y fue dirigido por Tania Ángeles Begún, guionista de la serie Las Aparicio. Las historias están basadas en las vidas de las mujeres que acudieron a la red, muestran el camino que recorrieron para amar su cuerpo y fueron representados por ellas mismas.
Mientras que la muestra fotográfica reúne imágenes de las participantes que las plasmas aceptando sus cuerpos.
La obra de teatro fue presentada en Fucam y el dinero que recaudó se donó a esta asociación que apoya a mujeres de escasos recursos con cáncer de mama.