Una segunda oportunidad de vida es el inicio del año 2018 para el elemento Roberto Carlos Reyes Tapia, teniente camionetero del Cuerpo de Bomberos de Aguascalientes, con treinta y dos años de edad, quien expresó que en estas fiestas de fin de año y la Navidad se multiplica hasta un 80% el trabajo de los servicios de emergencia a la sociedad capitalina.
Dispuesto para disfrutar en familia, pero atento a reincorporarse al trabajo en cualquier momento si así lo demanda alguna emergencia relevante citadina, Reyes Tapia es un hombre casado, y cuenta con una hija de cuatro años, con dos hermanos, dos sobrinos y sus papás; expresó que como bombero nunca ha tenido fechas festivas y siempre ha estado dispuesto a apoyar a la ciudadanía.
“Es indispensable una actitud positiva en el ejercicio de la responsabilidad en esta corporación, así como en todos los momentos de la vida, porque el enojo no ayuda a resolver problemas, pues sólo provoca más molestias, por ello es necesario impulsar lo más posible el diálogo y la armonía, sólo así se puede trabajar para un millón de habitantes”.
Indicó que su mayor motivación se centra en su hija, en su esposa y sus padres, así como en poder ayudar a la ciudadanía, lo que requiere capacitación, pues en la medida en que la persona se prepare mejor puede ayudar más a los demás.
Para los elementos de esta corporación no existen los días de cumpleaños, o la fiesta de la Madre o del Padre, Navidad o Año Nuevo, “esta responsabilidad e institución solicita tiempo completo a su personal. Pero si una persona ama a su trabajo, no trabaja, lo disfruta y se hacen las cosas con actitud positiva y siempre contento”, expresó.
Con ocho años como voluntario y cinco ya como empleado de base, Roberto Carlos Reyes Tapia se manifestó contento por poder compartir el 1° de enero una comida con sus seres queridos, así como por poder agradecer a Dios y disfrutar la última noche del año con la mejor compañía de su esposa e hija.
Sin duda aprovechará los espacios libres para convivir con sus seres queridos, ya que se desarrolla en una actividad donde saben que salen cada día de sus casas, pero no tienen la certeza de que regresarán al final de la jornada laboral. Ante esta realidad, expresó que la capacitación siempre será la mejor herramienta, aunada a la confianza y el trabajo conjunto con sus compañeros bomberos.
Comentó que su función se centra en encargarse de atender fugas, enjambres, fauna nociva e incendios de pasto, y son el primer contacto en algún accidente ya sea por incendio o choques.
Finalmente, destacó que en estas fechas se incrementan hasta en un 80% los incendios de pastos, casas habitación y accidentes. Esto debido al uso de la pirotecnia, las series navideñas, las veladoras que se dejan encendidas, o la afluencia de mucha gente en la vía pública.