Edgar Hernández
Agencia Reforma

TAPACHULA, Chiapas.- Un cuarto grupo de aproximadamente 200 centroamericanos ingresó al país ayer de manera ilegal, sin embargo fue detenido más adelante por elementos de la Policía Federal y del Instituto Nacional de Migración (INM).
Los migrantes cruzaron a México por el río Suchiate, como lo hicieron las tres caravanas previas.
Avanzaron unos 15 kilómetros sobre la carretera hacia Tapachula, cuando fueron interceptados por un operativo de seguridad.
El operativo de 80 elementos federales y 20 agentes migratorios obligó a los migrantes a detenerse.
Abordaron dos autobuses para ser trasladados a la estación migratoria Siglo 21 del INM en Tapachula.
Durante la intervención policial, una decena de centroamericanos logró huir hacia los matorrales.
Personal del INM informó que a los extranjeros se les ofrecerá la posibilidad de solicitar refugio en México o de lo contrario serán deportados a sus países de origen.
Alrededor del 90 por ciento de este grupo está conformado por personas de El Salvador, que huyen de su país por la inseguridad y la falta de empleo.
Este grupo se formó en la comunidad de Tecún Umán, en Guatemala, donde permanecieron varios días en el parque central a la espera que el grupo creciera con la llegada de más migrantes.
Por su parte, la tercera caravana salvadoreña dejó ayer suelo chiapaneco. Partió por la madrugada del municipio de Arriaga rumbo a Tapanatepec, Oaxaca.
En tanto, la segunda caravana que ingresó al país el pasado 29 de octubre permanece en Matías Romero, Oaxaca, por segundo día consecutivo.