Incomodidad: dícese de ese estado que nos deja en intranquilidad, que nos perturba, algo que por norma, buscamos evitar. Hay momentos incómodos, hay parientes incómodos. y hay películas incómodas. Justamente, En la Penumbra, es una de ellas.
Katja (Diane Kruger) y Nuri (Numan Acar) han pasado por momentos difíciles: se casaron justo cuando Nuri cumplía una condena por narcotráfico. Sin embargo, todo eso ha quedado atrás y ahora, pasan una etapa feliz, en compañía de su pequeño Rocco (Rafael Santana).
Pero el mundo de Katja se pondrá, súbitamente, de cabeza: vivirá el peor dolor imaginable para una madre, para una esposa. y una obsesión se apoderará de ella; el que se haga justicia.
La película de Faith Akin, recientemente galardonada con el Globo de Oro a Mejor Película Extranjera, arma su historia de manera curiosa; al shock inicial, sigue un tejido narrativo con dos tipos de hilos: uno, delgado, con tintes de thriller; otro más grueso, de drama.
Como espectador, estamos tratando de hilvanar estos materiales: ansiosos, queremos más del escapismo del thriller. de las pistas que nos lleven a los cómplices, a los culpables; pero Akin no nos da ese gusto: nos restriega la veracidad de la historia, el inmenso dolor de Katja, las injusticias del mundo real.
Ahí es donde sobresale la enorme actuación de Kruger: en sus ojos hinchados, en los múltiples estados de ánimo, en sus titubeos y reacciones, no hay ni una gota de falsedad. Bien ganado su premio en Cannes.
No obstante, en este bien actuado filme, el último acto, todo cambia. La fuerza narrativa inicial, los hilos del tejido, parecieran distenderse. para de pronto, apretarse, como en una hamaca.
Ese apretón, ese final, nos deja pasmados: nos enoja, desconcierta. ¿cómo definir esa sensación? Simple y llanamente: incomodidad.
En la Penumbra
Califica: Tres estrellas
Dirige: Faith Akin.
Actúan: Diane Kruger, Numan Acar y Denis Moschitto.
Duración: 100 min.