El Centro de Investigación y Desarrollo Empresarial (CIDE) informó que si se quiere contratar crédito hipotecario se viven tiempos adecuados para acceder a tasas de interés adecuadas, que van del 9 a 14% hasta por 20 años. Por su parte, el crédito productivo ofrece tasas que varían de 10 a 24%, donde se recomienda adquirirlo por plazos de hasta 60 meses.
Alberto Aldape Barrios, director del CIDE, señaló que la banca no ha encarecido el costo financiero del crédito, pues no han subido las tasas de interés recientemente, pero se debe tener cuidado con el crédito al consumo, el cual continúa muy caro con tasas de interés que oscilan de 70 a 110%.
“Sin embargo, se necesitan esquemas de la banca comercial más accesibles en cuanto al crédito productivo para las empresas. Una de las cosas que ya hacen otros estados como Jalisco, es que sus sistemas financieros estatales ofrecen alternativas para colocar crédito desde microcréditos hasta capital de riesgo en las empresas”.
Para las empresas grandes logran créditos con tasas desde 10 al 18% anual, mientras que para las pequeñas oscilan de 14 a 24%. Si se tiene un proyecto productivo con mercado se debe tomar crédito con tasa fija y largo plazo de hasta 5 años. Si es para capital de trabajo se debe buscar un plazo de cuando menos 36 meses.
En entrevista con El Heraldo, el analista financiero señaló que la banca comercial no ha endurecido sus estrategias de colocación de crédito, por el contrario se mantiene flexible con esos esquemas que no representan riesgo como el hipotecario, lo que no sucede con el de consumo que aplica tasas mucho mayores.
“No se puede perder de vista que el negocio de los bancos es prestar a los usuarios financieros, no recibir los ahorros, por lo tanto esas instituciones bancarias equilibran sus niveles de riesgo manteniendo programas de colocación de crédito”.
Por ahora, los esquemas de garantías de la banca de desarrollo se encuentran detenidos hasta que se sepa qué sucederá con ellos. Algunos bancos de menor tamaño ya resienten esta situación, pero los grandes bancos mantienen sus políticas de colocación de crédito productivo y al consumo.