Créditos exprés: esto es lo que debes saber

Convertidos actualmente en producto financiero de amplia difusión y oferta, los créditos exprés en nuestro país y estado están permanentemente tocando a la puerta de la población para llegar a quien lo desee.

Desearlo, sin embargo, no debe ser requisito único para acceder a dinero en efectivo en forma casi inmediata; pues si bien, los exprés son créditos que exigen tramites mínimos, conllevan un grado de responsabilidad tal que involucra la solvencia moral y económica de quien lo obtiene.

Una buena mezcla de ambos factores, puede ser la base adecuada para acceder a un préstamo económico en el corto plazo, cuya aplicación sea para la atención de un asunto de relevancia y donde el pago se cumpla de la mejor manera para las partes deudora y acreedora en ese popular esquema ganar-ganar.

En ese contexto, hay que considerar que, como todo en la vida, la búsqueda de un crédito exprés debe llevar sustento, es decir, no aspirar a dinero prestado por el solo hecho de tenerlo ni mucho menos por ocurrencia, sino determinar si realmente es necesario o no.

Ahora bien, las necesidades tienden a surgir por doquier; desde el hecho de necesitar darse un gusto, un lujo o un apapacho, hasta la que surge a partir de un imprevisto, un accidente o una oportunidad.

Enseguida, y quizá la parte más difícil, es el autoanálisis financiero; el realismo ante los ingresos personales y los compromisos económicos contraídos, para la vida cotidiana como alimentación, renta, combustibles, luz, telefonía, etc.

Una vez superada la autocrítica financiera realista, sin adjetivos como el “realismo optimista”, que con fe advierte que en los próximos meses nos irá mejor, y si hay capacidad de endeudamiento, vendrá entonces la elección de la financiera.

Pensar en la banca es complicar el escenario cuando se busca crédito exprés; éstos responden mucho más rápido y hasta por vías de respuesta inmediata; no limita perfiles personales ni empresariales; las cuotas mensuales suelen se “chiquitas”, casi no requieren aval ni garantías y el efectivo se canalice a donde se decida, sin mayor explicación.

La contraparte, sin embargo, estriba en intereses altos, por el mayor riesgo que implica para el acreedor, los importes a financiar no son tan elevados como a veces se requiere, y las comisiones de cancelación o pago anticipado, si bien son normales, en este esquema son más altas.

No hay que olvidar que ni bajo este esquema, ni alguno otro, recibir dinero en préstamo para saldar otras deudas es una decisión equivocada y genera un efecto “bola de nieve”, difícil de contener.

Por el contrario, es preferible programar la obtención de ese “extra” con costo, en una inversión que pueda genera alguna rentabilidad económica o emocional, que realmente justifique y compense el costo del empréstito.

Así que, si desea, requiere y tiene forma de saldar un crédito exprés, seguramente puede verse beneficiado con este modelo de alta demanda en todo México, si alguno de los puntos le genera duda, registre este contenido para su consumo, a manera de cultura general.