Es urgente contener la delincuencia habitual y prevención de acciones de justicia por propia mano, pues en Aguascalientes se ha observado una ola incontenible de delitos del fuero común.

Para muchos, se ha llevado a extremos irracionales el principio de presunción de inocencia del nuevo Sistema Penal, lo cual da lugar a paradojas como el hecho de que un sujeto con 195 ingresos a los separos de los cuerpos de policía, se haya encontrado en libertad, no para trabajar, sino para cometer nuevos ilícitos.

Al respecto, la diputada María del Carmen Macías Alvarado señaló que la entrada en vigor de los llamados juicios orales se tradujo en la exclusión de numerosos delitos de la prisión preventiva, que ahora sólo queda reservada para un puñado de delitos graves.

Sin embargo, de conformidad con el segundo párrafo del artículo 19 de la Constitución Federal, por excepción, es posible pedir la prisión preventiva cuando lo requiera la protección de la víctima, de los testigos o de la comunidad, y cuando el imputado esté siendo procesado o haya sido sentenciado previamente por la comisión de un delito doloso.

Estableció que ha incrementado la incidencia delictiva al percibirse mayor benevolencia con la instauración de los juicios orales; además, los grupos delincuenciales comienzan a reclutar a jóvenes y adolescentes para que los acompañen en sus actividades criminales.

“Lamentablemente, a pesar de que el artículo 19 en su segundo párrafo permite solicitar la prisión preventiva para los delincuentes habituales, no existe en la Fiscalía General ni en las instituciones de Seguridad Pública Estatal y Municipal una estructura organizacional ni procedimientos que tengan por objetivo poner a los miembros de este segmento criminal tras las rejas”, previno la legisladora.

Por ello, consideró fundamental crear esquemas para contener la delincuencia habitual; reducir al máximo el ambiente propicio para acciones de justicia por propia mano y linchamientos; elevar el nivel de seguridad de los habitantes; y retornar a la paz y tranquilidad características de Aguascalientes.

En ese sentido, afirmó que la proliferación de robos a casa habitación, establecimientos y a transeúntes, con o sin violencia, perpetrados tanto en colonias populares como en fraccionamientos residenciales y por igual en la capital del estado como en los municipios del interior, disminuirá paulatinamente en la medida que los juicios orales lleguen a su madurez.

“¿Deben esperar la población y sufrir resignadamente la conculcación de sus derechos hasta que los operadores de los juicios orales aprendan su cabal aplicación? ¿Se equivocó el Congreso de la Unión y las legislaturas de los estados al consagrar de manera efectiva el principio de inocencia?”, interrogó.