Gonzalo Soto
Agencia Reforma

La recaudación del Gobierno federal por el Impuesto Especial a Producción y Servicios (IEPS) que aplica a las gasolinas y diésel sumó 263 mil 545 millones de pesos en el periodo enero-noviembre, cifra 29.3 por ciento superior a la contabilizada en el mismo periodo de 2015.
El IEPS a las gasolinas ha sido, por mucho, el impuesto «estrella» de la recaudación del Gobierno federal, de acuerdo con estadísticas del informe mensual de finanzas públicas elaborado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Ni el Impuesto sobre la Renta (ISR) ni el Impuesto al Valor Agregado (IVA) mostraron un incremento tan elevado en su recaudación en 2016 como el IEPS a las gasolinas, que se espera despunte aún más con el aumento en el precio de los combustibles a partir del 1 de enero.
Desde 2016, y con la aprobación del Congreso, la Secretaría de Hacienda aplica una cuota fija de IEPS a las gasolinas y al diésel en el país que oscila entre 4.16 y 4.58 pesos por litro.
Hasta el cierre de noviembre pasado, la dependencia registró un total de ingresos tributarios equivalentes a 12.8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Sin embargo, si no se considera lo obtenido por el IEPS a gasolinas, la recaudación sería 11.4 por ciento del PIB.
Según la SHCP, por Impuesto sobre la Renta el Gobierno federal obtuvo un billón 272 mil 777 millones de pesos al cierre de noviembre, 12.3 por ciento más que al mismo mes de 2015, en tanto que por el IVA recaudó 713 mil 803 millones de pesos, cifra 7.8 por ciento mayor a la observada el año pasado.
Por la recaudación del Impuesto Especial a Producción y Servicios que se aplica a otros productos distintos a los combustibles, el fisco generó 123 mil 911 millones de pesos, de acuerdo con el reporte.
Como ha ocurrido desde el año pasado, la recaudación de impuestos mantuvo a flote los ingresos totales del Gobierno federal, pues los ingresos petroleros crecieron apenas 0.2 por ciento respecto a lo observado en 2015.
La Secretaría de Hacienda también informó que el gasto neto pagado al cierre de noviembre de este año sumó 4 billones 520 mil millones de pesos, 3 por ciento más en términos reales que lo observado en igual periodo del año pasado.
El gasto programable, añadió, también aumentó 1.6 por ciento.
La dependencia detalló que el gasto de operación del Gobierno federal cayó 0.9 por ciento y 0.6 por ciento el gasto en subsidios, transferencias y aportaciones corrientes.
Las participaciones que se envían a los estados del país crecieron 7.1 por ciento, mientras que el gasto en pensiones y jubilaciones aumentó en igual proporción.