El Heraldo de Aguascalientes

Crece la tensión

En menos de cuatro semanas se sabrá quienes superaron el tamiz político, por lo que hay una carrera contra el tiempo en espera de convencer a los que tienen el poder de decisión para que extienda su manto protector sobre ellos.

El campamento de cada interesado se ha convertido en una auténtica fortaleza, sin embargo no pueden ocultar  lo que se guisa, que deberá estar en su punto a más tardar el 14 de diciembre en que arrancan las precampañas.

La presión es mayor entre los partidos que pueden ir coligados, ya que hasta el momento se desconoce el método para elegir a los precandidatos, por lo que internamente se trabaja como si fueran a ir solos, lo que se convierte en una olla de presión ya que quienes hoy hacen “talacha” para alcanzar el grado pueden ser desbancados en aras de los acuerdos cupulares.

Es el caso de Acción Nacional, en donde el ex presidente municipal Juan Antonio Martín del Campo está convencido que estará en las boletas como aspirante a una senaduría, en función que es la promesa que recibió desde principios del año pasado, por lo que sus actividades las orienta en ese sentido.

No obstante, hay signos que el “fuego amigo” pretende dejarlo fuera de la jugada al filtrarse que las cuentas públicas de 2016, correspondientes a los últimos doce meses de su administración, tendrían “observaciones” por 160 millones de pesos, recursos que deben quedar debidamente solventados.

Como se ha mencionado en otras colaboraciones, las irregularidades que encuentran los auditores en las cuentas públicas no significan necesariamente faltantes, desvíos o sustracciones, sino que se debe aclarar el porqué un gasto carece de comprobante fiscal, o la razón para que no concuerden las cifras, entre otras razones.

De cualquier manera, hay quien aprovecha esa circunstancia para golpear al compañero de partido o con ánimos de “revanchismo político”, como lo señaló Martín del Campo cuando se ventiló la cifra millonaria, lo que también incluiría los coletazos que asestan a sus adversarios políticos.

En las semanas que restan para determinar las precandidaturas saldrán a relucir casos como ese, al ser el momento de dejar fuera del camino a los que ven con suficiente capacidad de ir tras un anhelo, por lo que el ciudadano debe tener sumo cuidado para visualizar qué es lo que hay atrás de los comentarios, declaraciones o denuncias.

En lo que se refiere al Partido Revolucionario Institucional (PRI) la corriente lorenista se impone cada vez más, luego de que colocó en el Comité Estatal a parte de su grupo y ahora en el Movimiento Territorial a Roberto Tavares como representante local.

Aunque no está dicha la última palabra, porque ésta corresponde al Comité Ejecutivo Nacional, Lorena Martínez tiene amplias posibilidades de hacerse de la candidatura a senadora, luego de que logró vencer el último reducto que había para darle viabilidad a los trabajos del CDE, al reunir en un mismo lugar a todas las corrientes internas y no sólo eso sino que aceptaron ser parte de las actividades en marcha.

De esta manera quedan atrás los fogonazos que amenazaban con ser un escollo para el proceso electivo, al entender que divididos serían presa fácil de la competencia, en cambio ahora pueden determinar las tareas a seguir para tratar de cambiar el estado de cosas que ha perdurado por casi 18 años.

En Nueva Alianza asoma la cabeza Silvia Luna Rodríguez, que el pasado 3 de noviembre dio una muestra de su capacidad de convocatoria. El motivo de la reunión con miles de compañeros profesores fue su cumpleaños, al dejar constancia – una vez más – que mantiene en todo lo alto su fortaleza política.

Ya fue diputada federal y ahora iría por la senaduría, para ello tiene sus cartas credenciales intactas, al ser parte del Comité Ejecutivo del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), integrante del CEN del Partido Nueva Alianza y delegada general en Aguascalientes, además que con ella el Panal cumpliría una de sus obligaciones estatutarias de darle espacio preponderante a la mujer.

TARDÍA CORRECCIÓN

Miles de ex trabajadores estatales y municipales de Aguascalientes reciben pensiones de miseria debido a que sus jefes – todos ellos aves de paso – hicieron aportaciones menores al ISSSSPEA, por consiguiente a la hora del retiro les asignaron el porcentaje correspondiente, muy por debajo de lo que devengaban en su condición de activos.

Bajo este marco en lugar de ser un premio por los años de servicio están en una etapa de calvario al recibir aproximadamente 40% menos de lo que ganaban, lo que se convierte en un problema que no tiene salida.

En su tiempo como líder del Congreso del Estado, Arturo González Estrada no hizo el mínimo intento por corregir esta situación, que incluso involucró al mismo Poder Legislativo, por lo que cada dependencia del gobierno estatal, de los municipios y organismos descentralizados, cotizaban una cantidad inferior a lo que cobraba el personal.

Ahora que está como director general del ISSSSPEA, González Estrada se da cuenta de la “simulación” salarial, por lo que anunció que presentará una iniciativa de ley al Congreso para que la cotización general llegue al 70% del sueldo base, lo que será una actitud “solidaria y responsable a fin de que los trabajadores tengan una vejez digna”.

Como lo han hecho varios de sus antecesores, presumió que el Instituto cuenta con reservas financieras hasta por cien años para pagar las pensiones de los 4,600 ex empleados, de los cuales 3,800 reciben mensualmente menos de cinco mil pesos, aunque una parte obtienen entre 2,500 y 3,000 pesos.

Lo anterior se debe, según explicó, a que “los ayuntamientos los reportan con un 30% y el gobierno del estado en un 65%; en los trabajadores de confianza se registra un mayor rezago, ya que existen áreas con apenas una cotización del 20%”.

La pretensión es que reciban el 65% para los trabajadores de confianza y el 70% del sueldo bruto como mínimo los trabajadores de base, lo que representaría el 85% del último sueldo neto real que el trabajador recibe, lo que afirma el funcionario, se logrará en la medida que se incrementen las aportaciones por cada nivel de gobierno, para ello hay pláticas para lograr los acuerdos que pueden entrar en vigor en 2018.

En las tres ocasiones que Arturo González fue diputado no hizo el menor intento por subsanar estas anomalías, sino hasta ahora que está al otro lado del mostrador, por lo que debería aprovechar para hacer algo positivo a favor de los que reciben una pensión de desdicha, tramitando un recurso anual en el Presupuesto de Egresos de cada administración para mejorar sus percepciones. Lo que hace es mirar hacia delante, pero no a quienes ya están en retiro, hacerlo sería una purificación a su alma por lo que dejó de cumplir.

COMPROMISOS DE HUMO

Tres meses se consumieron sin que los padres de familia en varias escuelas recibieran los prometidos 200 pesos por alumno, que supuestamente servirían de apoyo por el pago que hicieron por la “cuota voluntaria” que aportaron al inicio del ciclo escolar. Entre que no se interpretó bien lo que se dijo, aunque se dijo claramente, o que el dinero serviría para mejoras en el plantel, o que las sociedades de paterfamilias deberían devolver la cuota, se diluye la posibilidad de cumplir con el ofrecimiento, por lo que por enésima ocasión tenía razón el legendario Monje Loco: “Nadie sabe, nadie supo”.