Con un levantamiento de casi el noventa y cinco por ciento de la cosecha de durazno en el estado de Aguascalientes, el gerente del Comité Sistema Producto de esta fruta, Pablo Arturo Alemán Hernández, informó que el tamaño del fruto fue un poco más pequeño con respecto a ciclos de cultivo anteriores, a causa de que este año se anticipó cuatro semanas la floración de los árboles y ese comportamiento del clima adelantado se mantuvo hasta el final.

En este ciclo de cultivo de durazno participaron 19 productores, donde ahora la mayor superficie de huertas se ubica en el municipio de Asientos, seguido de Aguascalientes y de Calvillo. Ahora ha cambiado la composición que destacaba a esta última cabecera municipal.

Aunque en un plazo máximo de 90 días se contará con la estadística definitiva sobre la cantidad de toneladas cosechadas en la entidad, cultivadas en una superficie de 320 hectáreas, el 85% de la fruta se ha estado comercializando para el consumo en fresco y el 15% restante para su industrialización dentro y fuera de Aguascalientes.

En entrevista con El Heraldo, Alemán Hernández indicó que el precio de venta de la fruta fue complicado al principio de la cosecha, a causa del adelantamiento de la misma, motivo por el cual se empalmó con la del estado de Michoacán, aunque el durazno aguascalentense es más pequeño y con menor grado de azúcar, y tiene un valor más bajo con respecto al otro.

Sin embargo, el precio ha ido mejorando con base en la oferta y la demanda, ya que esta fruta en fresco se ha estado comercializando en las centrales de abastos y en las tiendas de autoservicio.

El gerente del Comité Sistema producto detalló que el durazno de Aguascalientes es amarillo, de hueso pegado y pulpa firme, con doce grados de azúcar. Y de ahí se deriva una amplia variedad de esta fruta que se ha cosechado en el estado.

Este ciclo de producción fue totalmente atípico, pues se adelantó cuatro semanas la floración e incluso hasta la cosecha se conservó ese periodo de tiempo anticipado, ya que la cosecha debía concluir hasta el 15 de septiembre, considerando que normalmente se empezaba en junio, pero este año sucedió en mayo y prácticamente se terminó este mes de agosto.

Todo esto fue por la ausencia de un clima frío en el invierno, que es cuando el árbol acumula horas frío para aflorar adecuadamente para el siguiente ciclo de cultivo, puntualizó.