MONTERREY, N. L.- Hace 50 años trabajaron juntos por primera vez en el programa de televisión El Rabo Verde, unos años después en la comedia teatral Mi Querido Profesor y aunque no se ven con la frecuencia que les gustaría, la amistad entre Susana Alexander y Jorge Ortiz de Pinedo es «punto y seguido».
Tras décadas de no coincidir en un escenario, hace año y medio los primeros actores volvieron a reunirse para divertirse y contagiar al público con la comedia Cosas de Papá y Mamá.
«Hay gente (amistades) que es para toda la vida, nosotros haz de cuenta que no nos vemos en 30 años y nos volvemos a encontrar y es punto y seguido», comentó Alexander.
«La nuestra es una amistad de punto y seguido en la que seguimos divirtiéndonos y con muchos temas en común», agregó Ortiz de Pinedo.
En la comedia original de Alfonso Paso, los actores interpretan los personajes estelares, un hombre y una mujer viuda que coinciden en la sala de espera de un consultorio médico.
Susana, de 76 años, y Jorge, de 71, ninguno de los dos parece de la edad que tienen, son energéticos y joviales, hasta parecen estar «cortados con la misma tijera», porque ambos, además de buenos conversadores, son incansables laboralmente.
«La señora toma unas pastillas de guaraná y se pone como trompo chillador», señaló sonriendo el también productor de teatro, «desde que la conozco ella todo el tiempo está jugando, hablando, no hay manera de pararla, con Susana no te puedes quedar callado».
Hace unos meses a la actriz se le juntó el trabajo porque por un lado estaba filmando en Cuernavaca la película La Herencia de la Abuela, en la Ciudad de México grababa la telenovela Cita a Ciegas y además daba funciones de teatro los fines de semana.
«Decía yo ‘Dios mío ayúdame’ pero todo se pudo», recordó la actriz, quien dijo que junto a Ortiz de Pinedo se divierte mucho dentro y fuera del escenario. (Paula Ruiz/Agencia Reforma)