Saúl Alejandro Flores

Estimados lectores retomando la columna de la semana pasada respecto al foro relativo a la prestación de los servicios dentro del proyecto de “Diálogos por el agua” evento que tuvo lugar en el CIDE el pasado 16 de junio, en la cual abordé el tema de la importancia de la corresponsabilidad en la prestación de los servicios públicos de agua y que por razón de espacio no pude concluir o agotar por la propia extensión de este espacio.

La semana anterior, cité el caso de un organismo operador municipal bajo la figura de organismo público descentralizado, es decir el de la ciudad de León, Guanajuato, que además cuenta con avances y logros por que la forma tradicional de ejercer el poder por parte de la autoridad municipal, ha sido dejada en el pasado. La corresponsabilidad de la sociedad organizada es determinante y eso de ninguna manera ha mermado el poder, sino al contrario, ha fortalecido a la autoridad municipal, con un  organismo eficiente en el cual las decisiones son tomadas por su consejo directivo con una presencia mayoritaria por parte de los usuarios.

Esta parte ha sido fundamental porque sus reglas son claras, ajenas a las inercias de los cambios de administración municipal y los partidos políticos vencedores, este organismo de León no está contaminado por los intereses de los partidos políticos, ni sus cotos de poder, la sociedad civil toma decisiones y esto también tiene un significado importante, porque existe continuidad en los proyectos (les recomiendo que vuelvan a leer la colaboración de la semana pasada en donde transcribí parte del articulado al cual estoy haciendo referencia, en cuanto a la conformación del consejo directivo y sus atribuciones).

Además, es una manera de legitimar las acciones y obtener un respaldo por parte de la propia ciudadanía, es un acto de lo que muchos llaman gobernanza, que en el caso de León no es nuevo, ya son décadas; no es un avance que se logró de la noche a la mañana, además de que sus directivos no fueron improvisados, ni como un pago de favores políticos, se designaron a personas con conocimiento y trayectoria en el sector agua. Y eso lo puedo atestiguar, porque todavía hace más de diez años que conocí ese caso, y por otro lado,conocí una antítesis cuando trabajé en Jalisco con 120 municipios algunos con avances y que luego se frustraron con los cambios de partido político o incluso de administración, (no importa que fueran del mismo partido, hasta entre compadres que se sucedían en la presidencia de pleito salían y la prestación del servicio que apenas iba en ascenso se venía para abajo) el otro caso es Puerto Vallarta que es un organismo estatal, pero cuenta con el soporte económico del uso hotelero y los otros cuatro municipios que conforman la zona metropolitana, con el SIAPA, (Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá), era más estable, porque aún con los defectos que tuviera el director general, por lo menos tenía trayectoria en el sector, aunque el SIAPA tampoco es un modelo a seguir con muchos vicios e ineficiencias difíciles de ser superados. Así que he tenido oportunidad de ver, trabajar, estudiar y saber de la frustración por esa inercia, por lo que no dejó de llamar la atención el caso de León. Además de los esfuerzos en otros estados de la república.León es un modelo que se puede decir peculiar, con un largo historial repito que viene precedido de un trabajo de décadas.

El caso del organismo de Monterrey que es estatal también fue analizado en el evento del 16 de junio, es un organismo estatal con más décadas que León que comenzó siendo privado por cierto y tuvo su transformación bajo un esquema de empresa eficiente, algo que no es ajeno a la idiosincrasia regiomontana, en la que se atiende oportunamente a los morosos y se cobra por el servicio prestado, sin darle tanta vuelta, se debe-se paga, de no pagarse se suspende el servicio, además es importante destacar que se atiende a todo el estado.

En dicha jornada los diversos ponentes compartieron sus experiencias en el sector como también fue el caso del ingeniero Roberto Olivares, presidente de Aneas Asociación Nacional de Empresas de Agua y Saneamiento que es la mayor organización del sector en México pues no sólo tiene como miembros a una gran parte de los organismos operadores del país, sino a las autoridades estatales y demás entidades involucradas en el sector hídrico. El ingeniero Olivares también ocupa en el Consejo Mundial del Agua el cargo de gobernador; México cuenta con dos asientos, uno lo ocupa el director general de Conagua y el otro ANEAS, siendo Roberto Olivares quien más tiempo ha estado involucrado en dicha representación. En las siguientes colaboraciones les expondré lo que nos compartieron él y otros ponentes.

Fueron diversas las recomendaciones esgrimidas, valiendo la pena destacar para el caso Aguascalientes ciudad capital la referente a la constitución de una política regulatoria que incida en la prestación del servicio. Quienes me han seguido a través de estos seis años y medio lo pueden constatar, que he insistido en la importancia de establecer una política regulatoria de primer nivel. Esa fue una de las recomendaciones centrales del actual gerente de Fortalecimiento de Organismos Operadores de Conagua, oficinas centrales, el ingeniero Emiliano Rodríguez, que en su trayectoria está el haber sido director de SAPAL León, director de la Comisión Estatal de Aguas de Querétaro, con una estancia de seis años en Jalisco, en donde le aprendí mucho al ser mi jefe inmediato. Finalmente, el ingeniero Rodríguez conoce el título de Concesión de 1996, ya que él participó en su revisión y en su momento emitió advertencias, mismas que no han sido, ni fueron acatadas por CCAPAMA, debido principalmente a que dicha dependencia ha sido un carrusel por donde han desfilado muchos directivos, la mayor parte de ellos sin trayectoria en el sector agua. De manera lapidaria el ingeniero Rodríguez manifestó que establecer una política regulatoria requiere de dos o tres años aproximadamente y ese debería ser el primer paso, en vez de discutir sin fondo quien presta el servicio, el contar con una política regulatoria nos permitiría establecer los parámetros necesarios que indiscutiblemente darían solidez a la futura prestación del servicio. Continuaré la próxima semana con este tema, por que recuerden amables como lo he venido diciendo a lo largo de seis años y medio en este espacio, estas deben ser acciones tendientes a que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

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