Natalia Vitela
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 07-Jul-2018 .-El tipo de crianza explica hasta en 40 por ciento la presencia de problemas de conducta en la infancia e incluso males mentales.
Así que si quiere evitar que su hijo desafíe la autoridad, sea agresivo, mentiroso o padezca ansiedad y depresión, es fundamental que haga un alto para evaluar si su forma de educarlo es coercitiva o positiva.
Hasta 63 por ciento de familias en el País usa la coerción como estrategia de disciplina, lo cual puede poner en peligro a los niños, quienes en la adolescencia son más propensos a desarrollar conductas de riesgo, como el uso de drogas.
“Se incrementan la probabilidad de que (los hijos) se puedan ver involucrados en conductas peligrosas, como adicciones y delincuencia”, asegura Nancy Amador, investigadora del Instituto Nacional de Psiquiatría
Explica que la negligencia, falta de supervisión y vínculos con los padres y una disciplina contradictoria y dura también son detonantes.
Un estudio financiado por Conacyt y encabezado por la investigadora a 222 estudiantes de cuarto y quinto año de cuatro escuelas primarias de la Ciudad de México, reveló que 23 por ciento presentó combinación de males emocionales con problemas de conducta y 2.5 por ciento problemas conductuales.
De acuerdo con la experta, ansiedad y depresión son las principales enfermedades mentales que presentaron los niños; mientras que los estudiantes con problemas de conducta son desafiantes hacia la autoridad, y siempre están en contra de las órdenes.
Suelen hacer berrinches e incluso ser agresivos, además de que molestan a otros deliberadamente, son rencorosos, vengativos o mentirosos.
Por lo que, advierte, es fundamental que mamás y papás ejerzan una crianza positiva. Por ejemplo, hay que destacar conductas positivas de sus hijos, ser cariñosos y mostrarles afecto y apoyo, así como una disciplina consistente.
Con ello se tendrán muchos mejores efectos en la autoestima y en sus competencias sociales y académicas, asegura la experta.
“Por ejemplo, si preguntamos a mamás y papás… una cosa que su hijo haya hecho bien. Dicen: ‘Se portó mal’ Preguntamos: ¿Te dijo buenos días? ¿Puso la mesa? Son cosas pequeñas que están haciendo bien y hay que estimular esos comportamientos”.
Para la especialista, es relevante que los papás o cuidadores, ya sea tíos o abuelos, pongan en práctica cinco estrategias de crianza vinculadas a reducir la disciplina coercitiva y fomentar el ambiente positivo.
Lo primero es que se tienen que establecer límites claros y positivos sin llegar a los golpes o a cuestiones en detrimento de la integridad de los menores.
Otra estrategia consiste en solucionar problemas en familia de forma que pueda enseñarse a los hijos con el ejemplo.
El involucramiento debe ser positivo, es decir, hay que supervisar sin ser invasivo, además de que se deben estimular los buenos comportamientos.
Además también es fundamental que aprendan a identificar y manejar sus emociones es decir, si no tienen paciencia, si no son cariñosos o explotan rápidamente.
La idea es interrumpir estos problemas e incidir en edades tempranas problemas de conducta para evitar su progresión.

¡Participa con tu opinión!