Noé García Gómez

El tema ecológico y ambiental no puede ser un tema de segundo o tercer término, pero tampoco se puede atender solo con acciones ornamentales y mediáticas para salir en la foto y los medios, con el objeto de que se vea como que se está haciendo, o ser parte de los jugosos recursos nacionales e internacionales que otorgan apoyos a estos programas.

Cuando pasamos de la militancia y cultura ambientalista, a sentirnos responsables con el ambiente separando basura y dejando las latas de aerosol, después a aplastar latas y PET para reciclar, después el disminuir las bolsas de plástico; hoy nos dicen que sólo basta con no pedir popotes para tranquilizar nuestra conciencia con el planeta.

¡Pero por favor!

¡Reducir las luchas ambientalistas a no pedir popotes!

Veo ciudadanos, organizaciones y políticos que caen en tal trampa, gastando millones de pesos en campañas y de recursos en impulsar leyes para tal fin. Digo, sí, los popotes no son amigables con el ambiente, pero no podemos reducir la lucha ambiental a tal espectro.

Yo propongo algo sencillo pero con un gran impacto. Donde los árboles y la vegetación deben tener un papel preponderante en una ciudad que crece y crece, año con año somos observadores de talas injustificadas de árboles, como lo fue hace unos años de la polémica instalación de un mega centro comercial en una zona protegida “el ex Balneario Ojo Caliente” que albergaba cientos de árboles en su mayoría mezquites de edades avanzadas, la empresa utiliza la estrategia de “más vale pedir perdón que permiso” y sin consentimiento los derribó generando una dantesca tala de aquellos hermosos árboles que servían como pulmón a la ciudad, sin tener una consecuencia.

Soy de los que creo en un desarrollo sustentable, donde el progreso de una ciudad debe ser responsable, equitativo y amigable con el ambiente, donde se planea para que desarrollo y medio ambiente hagan mancuerna para la sociedad y sobre todo las generaciones futuras.

Por lo anterior me parece pertinente comenzar a tomar medidas preventivas.

Una de ellas es una interesante iniciativa que se está implementando en ciudades con una mentalidad de urbanismo sostenible, hablo de un censo y padrón de árboles y bosques urbanos en nuestro Aguascalientes. Los árboles son elementos absolutamente activos en el conjunto de todo aquello que conforman la ciudad, son seres vivos que aportan, además de belleza, la indispensable función de limpiar el aire que los seres humanos contaminamos.

Con dicho censo se podría conocer el tipo de especies, cuáles de estas fueron introducidas de otros países, lo que las hace susceptibles a presentar enfermedades y parásitos propios de la región; además el estado que guardan, la salud, la edad, las condiciones, la ubicación y cuantificar el total.

También serviría para desarrollar una conciencia y participación de la población en la gestión de los árboles y jardines o bosques urbanos, actualmente existen aplicaciones que permiten de manera ciudadana realizar dicha tarea como Open Tree Map una plataforma para los Smartphone y tabletas que permiten coadyuvar con un inventario.

Pero para que realmente tenga efectos vinculantes en la planeación y desarrollo es necesario que esto sea implementado por técnicos y especialistas desde el Ayuntamiento y una vez terminado realizar un mapa verde que se ponga a disposición del público, de los académicos, cámaras industriales, de la construcción, etcétera para que a la hora de tomar decisiones tomen en cuenta tan importante información.

Hasta el momento en México sólo hay indicios del caso del municipio de Jalapa en Veracruz, donde se comenzó dicha tarea pero de una manera escueta, es una excelente oportunidad para que Aguascalientes sea punta de lanza en México y genere los protocolos, reglas y operación de un censo y padrón verde.

 

¡Participa con tu opinión!