A veces la reiteración de los destinos, por más bonitos que estos sean, provoca cierta desmotivación y aburrimiento. Los lugares comunes cansan, no hay duda, y donde había alegría comienzan a generarse cuestionamientos, porque el ser humano naturalmente es así. De aquí que cuando de reconectar con la plenitud y el bienestar viajero se trata, nada mejor que ingresar al vasto mundo de internet para explorar nuevas y potenciales alternativas.

La búsqueda apasiona y cuando se llega a resultados positivos, tal vez impensados, pero enriquecedores, aún más…

La propuesta elegida es Chichén Itzá, la imponente e irrepetible ciudadela sagrada, fundada por la Civilización Maya entre los años 325 y 550 de nuestra era, para agasajar al Dios Kukulkán-la Serpiente Emplumada-, se encuentra ubicada en la Península de Yucatán, a ciento veintiocho kilómetros de Mérida en la ruta a la siempre hermosa Cancún.

Un poco de historia

Alrededor del año 800, luego de la avanzada tolteca, se produce la fusión de las dos culturas, dando inicio en el siglo XII a un período de esplendor.

Patrimonio Cultural de la Humanidad y una de las Siete Maravillas Mundiales de acuerdo con una compulsa internacional de la cual participaron alrededor de cien millones de personas, es una invitación para compartir el ingenio, la creatividad y empoderamiento de esta comunidad ancestral cuyo legado permanece inalterable en 2020.

Esta ciudad ceremonial, cuyo nombre traducido significa “boca del pozo de los itzáes” o “la ciudad de los brujos del agua”, fue la sede del gobierno, la administración, económica y social de los mayas. Cuenta con diferentes áreas perfectamente definidas, como la Pirámide o Castillo de Kukulkán, -treinta metros de altura, cuatro lados y 365 escalinatas, una por cada día del año calendario-, la cancha del Juego de Pelota -grande y preservado, se utilizaba para dirimir conflictos entre clanes-, las Mil Columnas, el Observatorio o Caracol,-dedicado a la astronomía-, el Cenote Sagrado, el Templo de los Guerreros -impactante diseño sobresalen las cabezas de serpiente en la parte alta del muro y la escultura de Chac Mool, el Dios de la Lluvia-, la Plataforma de los Cráneos, el Osario, el Complejo de las Monjas, los Templos de los Jaguares, Venus y el Hombre Barbado, el Mercado y la Casa Colorada…

Para la época de los equinoccios, a través de la escalinata norte, y por efecto del juego de luces y sombras, se produce el descenso de la serpiente emplumada a la tierra. Miles de visitantes se dan cita para presenciar un evento único de notable impacto para los sentidos.

La extraordinaria y misteriosa zona arqueológica que cada año convoca a millones deturistas que llegan de todas partes del mundo, constituye una opción turística ideal para compartir en familia, entre amigos, con la pareja o en solitario.

Vale la pena asesorarse con respecto a los tours y excursiones que incluyen las entradas, la caja lunch, los traslados y la asistencia de un guía. Ante cualquier inconveniente, flexibilidad para modificar la fecha hasta veinticuatro horas antes y cancelación gratuita con un día de anticipación.

Año nuevo, vida nueva

La distancia entre Chichén Itzá y Cancún es de 201 kilómetros, aproximadamente dos horas diez que pueden ser vividas a full, como parte activa de una aventura, en el horario conveniente, y al comando del vehículo preferido rentado a la consagrada empresa Hertz con más de cincuenta años de trayectoria en el alquiler de rodados. En la actualidad, las flotas para los más variados estilos y necesidades, se inscriben en las siguientes categorías: Green Collection-ecológicos-,Fun, Prestige, Family, Estándar, Minibus, Furgonetas, etc.

Para contratar el servicio se requiere una tarjeta de crédito a nombre del conductor fundamental. Cabe precisar que en el caso de que el automóvil no sea devuelto en el horario convenido, la compañía Hertz cobra un día de reserva adicional.

¡Bienvenidos a una experiencia inolvidable!