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Agencia Reforma

Oribe Peralta instó a los americanistas a no perder la fe.
El capitán del América utilizó dicha acepción porque el domingo en el Estadio Azteca buscarán prácticamente un milagro, tras caer 4-1 contra Santos en la ida de la Semifinal.
“El equipo está acostumbrado a la alta presión, entonces tengo confianza en que lo podemos revertir.
“Que no pierdan la fe, vamos a seguir entregándonos al máximo para conseguir el pase a la Final y conseguir el campeonato”, dijo el “Cepillo”, quien salió de Torreón con una bolsa con hielo en el codo izquierdo.
El técnico Miguel Herrera enfatizó que la diferencias fueron los yerros defensivos.
Era de suponerse. En los primeros dos tantos del cuadro lagunero hubo cierta complicidad de Agustín Marchesín, en el tercero de Bruno Valdez y en el cuarto de Edson Álvarez, Paúl Aguilar y el propio Valdez.
“Esperaba un partido sí disputado, no con tantos errores nuestros, los errores y los aciertos hacen este marcador. Esto no se acaba. Faltan 90 minutos, hay que ir sí con muchas heridas, pero con todo para el regreso, no nos queda más que salir a matarnos el domingo”.
“No la metimos nosotros, cometimos errores a la ofensiva y a la defensiva y ellos hicieron un partido redondo”, comentó.
En su historia, el América acostumbra hablar de gestas. Una de las más significativas se produjo bajo las órdenes del “Piojo” en la Final del Clausura 2013 contra Cruz Azul. Ahora la afición tiene una gran tarea para tratar de que pese el Estadio Azteca, ya que sus jugadores se quedaron sin margen de error. Requieren ganar, por lo menos, 3-0.
“Necesitamos una noche perfecta para conseguir el resultado”, sentenció Herrera.

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