Claudia Guerrero y Érika Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El nuevo Senado arrancó su primer periodo de sesiones pagando los costos de la novatez y solapando el ‘chapulineo’ entre la Cámara alta y la Gubernatura de Chiapas.
Lo que era considerado como una votación de trámite, terminó confrontando a los legisladores.
Cerca del mediodía, se puso a consideración del pleno la solicitud del coordinador del PVEM, Manuel Velasco, para dejar el cargo y regresar a Chiapas a concluir su mandato como Gobernador.
La senadora del PAN, Xóchitl Gálvez, y de Morena, Blanca Piña, se pronunciaron abiertamente en contra de la petición del partido del tucán.
La primera, acusó a Velasco de elaborarse “un traje a la medida” con una reforma a la Constitución chiapaneca que le permitirá sustituirse a sí mismo.
La segunda, condenó las viejas prácticas que arrastran los políticos de siempre y que no entendieron el mensaje de las urnas el pasado primero de julio.
Tras las críticas, la licencia fue sometida a votación a mano alzada.
Nadie votó a favor. Algunos panistas votaron en contra y otros en abstención junto con los senadores de Morena.
Sin embargo, la Mesa Directiva expresó sus dudas sobre el sentido de la votación.
Luego de repetirse, el resultado fue el mismo.
Mientras esto ocurría, ninguno de los coordinadores parlamentarios estaba en el pleno.
Todos se encontraban encerrados en una oficina del sótano 1 instalando la Junta de Coordinación Política.
Fue ahí donde se enteraron de lo ocurrido.
La reacción fue sorpresiva, ya que existía un acuerdo político previo para dejar ir al chiapaneco.
La operación de quienes quedaron en el pleno había fallado.
Los coordinadores idearon entonces una nueva estrategia para garantizar que transitara la petición del Gobernador con licencia.
Todos, incluido el del PAN, Damián Zepeda, estuvieron de acuerdo en “revivir” el tema a través de un oficio de la Junta de Coordinación Política que reinsertara una nueva solicitud de licencia en el orden del día.
Tres horas después del rechazo del pleno, los senadores volvieron a escuchar una petición de Velasco para separarse del cargo.
El planteamiento generó extrañeza, molestia y rechazo que fue expresado, sobre todo, por panistas y algunos morenistas.
“Cuidemos al Senado; cuidemos la dignidad del Senado. No a las simulaciones, si algo está cansada la gente son de las simulaciones”, soltó el panista Gustavo Madero.
“Manuel Velasco modificó las cosas a su modo para ser Gobernador y Senador, que para mí es una vergüenza. Lo siento por los habitantes de Chiapas que iban a gozar de dos días sin el Gobernador Velasco en Chiapas, y se les va a acabar esa libertad de dos días”, aseveró Armando Guadiana, senador de Morena.
Desde la tribuna, el morenista José Narro encaró a Velasco.
“Tú tienes la libertad de elegir, tienes dos cargos, eres senador y eres Gobernador; tú eliges un cargo de los dos, tú ya elegiste un cargo, no puedes elegir dos veces”, sentenció.
Luego de un debate que se alargó por más de dos horas, el chiapaneco logró irse gracias a 82 votos de Morena, PRI, PRD, PT, MC, PVEM y Encuentro Social.
En contra, sólo votaron 31 legisladores del PAN, Morena, MC, PRD y un independiente.