CDMX.- Todo fue sonrisas, canto, gozo y hasta algunas lágrimas de emoción con Natalia Lafourcade en su recital altruista «Un Canto por México».
La cantautora reunió a un buen número de amigos para recapitular lo que ha sido su carrera y los temas que más le gustan, y de paso, ayudar con las entradas pagadas al Auditorio Nacional a la reconstrucción del Centro de Documentación del Son Jarocho de Jáltipan, Veracruz.
«Este concierto no es mío, es de todos. Todos los boletos están apoyando una causa muy importante que tiene que ver con la música. Gracias a todos por ayudar», expresó la veracruzana en un momento de las poco más de dos horas de concierto.
Con Carlos Rivera interpretó «Mexicana Hermosa», casi al inicio, y él retornó para dobletear en «Recuérdame»; a Aída Cuevas le tocó hacer lo suyo en «Luz de Luna» y «La Llorona», en la que, por cierto, las acompañó Ángela Aguilar.
«Qué hermoso es Carlos, ¿no? Qué maravilla de hombre, y yo me ‘papeo’ con él», expresó la anfitriona.
La locura se desató entre la audiencia cuando Pepe Aguilar salió para cantar «Cien años», y le dedicaron una estruendosa ovación y muchos se pusieron de pie.
«Qué grande es este hombre, pero qué grande, grande, grande», bromeó Natalia, haciendo referencia a la estatura del cantante, y sí que generó risas y muchos aplausos para ambos.
Antes de cantar «Un Derecho de Nacimiento», con Panteón Rococó, contó parte de su historia genealógica, pues dijo que su padre llegó a México procedente de Chile en 1973 y se estableció en el país.
«Me conmociona lo que está sucediendo hoy por allá, y siempre abogaremos por la libertad de pensamiento, de espíritu», expresó la cantautora.
Y además, Lafourcade les ofreció a los 10 mil asistentes, cifra reportada por los organizadores, una exclusiva, su nuevo sencillo, «Una Vida».
«No sabía si iba a cantar esta canción, pero ayer, estando en la cocina de mi casa, recién me había comido un animal, con una copita de vino, y así decidimos liberar esta canción. No tengo hijos, pero se siente como si uno pariera las canciones», apuntó la cantante, quien confirmó que el concierto sería grabado para un disco doble.
El desfile de figuras de la música latinoamericana siguió y Jorge Drexler intervino con «Para qué sufrir», y además le dedicó una décima veracruzana. Mon Laferte fue muy bien recibida con «La trenza» y «Amor completo».
Pocas personas del público pusieron atención en el detalle de que en diversos lugares del recinto, incluso en los baños, hubo hojas con un código de barras que incluían el link para el programa de mano del show, en el cual se había anunciado la participación de Café Tacvba. Cuando salieron Rubén Albarrán y compañía, la algarabía llegó a lo impensable.
Cantaron juntos «Esa noche» y «Ojalá que llueva café», y llegó el cierre con «Y tú te vas», «Cucurrrucucú paloma» y otra nueva pieza de Natalia, «Mi religión», con mariachi. (Juan Carlos García /Agencia Reforma)