Francisco Ortiz 
Agencia Reforma

Guanajuato vive una de las mayores tragedias nacionales. Cuenta con una instalación estratégica para el País, la Refinería “Ing. Antonio M. Amor”, ubicada en Salamanca, que le ha acarreado violencia, contaminación y, ahora en medio de la crisis de combustibles, desabasto de gasolina.

En los últimos años, pasó de ser una entidad modelo debido al asentamiento de empresas automotrices a un estado envuelto en la violencia por la disputa del robo de combustibles.

Entre 2016 y 2018, la economía de Guanajuato creció por encima de la media nacional, a un ritmo de entre 5 y 6.2 por ciento, debido a su ubicación geográfica que la conecta con los principales mercados y que permite proyectarla para 2020 como la próxima capital de la fabricación de autos en el País.

Sin embargo, la llegada de inversiones de Toyota, Pirelli, Mazda, Honda, Volkswagen y General Motors, comenzó a opacarse debido al robo de combustible que, además de las pérdidas millonarias, ha dejado miles de muertos por la lucha encarnizada que sostienen grupos delincuenciales para controlar la venta del huachicol.

Sólo en 2018, un total de 3 mil 21 personas fueron asesinadas en la entidad en medio de esta confrontación entre grupos criminales.

En el último sexenio, Guanajuato registró una escalada en el robo de combustible que lo llevó a ocupar los primeros lugares a nivel nacional en la detección de tomas clandestinas.

El año pasado se detectaron más de mil 600 tomas clandestinas en 22 puntos por donde atraviesan los ductos de Pemex, que comunican a la refinería de Salamanca con estados como Jalisco, Aguascalientes, Michoacán y Zacatecas.

La industria ilegal del robo de combustible ha provocado la creación de dos cárteles locales que disputan el huachicol al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG): uno es el Cártel Santa Rosa de Lima, liderado por José Antonio Yepes de la Cruz, conocido como “El Marro”, y “La Unión” que opera en la zona de León, San Francisco del Rincón y Purísima del Rincón.

En octubre del 2017, el Cártel Santa Rosa de Lima hizo su aparición en redes sociales lanzando amenazas al Cártel Jalisco Nueva Generación y comenzando operaciones en la zona Laja-Bajío, las cuales ha expandido a toda la entidad.

El robo de combustible no es un fenómeno reciente en Guanajuato, pues desde el año 2001 se comenzaron a detectar las primeras tomas ilegales y desde entonces se ha señalado la colusión de trabajadores petroleros y funcionarios de Pemex con las bandas criminales.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador asegura que el 80 por ciento del robo de combustible se comete desde el interior de Pemex, mientras el 20 por ciento restante ocurre a través de ordeñas a ductos.

El Gobernador de Guanajuato, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, reconoció que la industria ilegal del huachicol es la causante del 80 por ciento de los homicidios ocurridos en los últimos años en la entidad.

“El 80 por ciento de los homicidios en Guanajuato están relacionados con el robo de combustible a Pemex, que es un delito federal”, señaló el Mandatario estatal el pasado 4 de enero.

Entre las víctimas de esta batalla por el huachicol destacan más de 40 policías municipales, estatales, federales y ministeriales, de acuerdo con cifras oficiales.

Entre ellos están el jefe de seguridad física de la Refinería de Salamanca, Tadeo Lineol Alfonzo Rojas, quien era capitán segundo retirado del ejército y quien fue asesinado el 25 de enero del 2018, cuando llevaba a sus dos hijos a la escuela, uno de los cuales resultó lesionado.

Alfonzo Rojas fue emboscado y acribillado cuando circulaba en una camioneta particular sobre la Avenida Lázaro Cárdenas en Salamanca.

También han caído el director de Seguridad Pública de Celaya, J. Santos Juárez Rocha (31 de julio de 2017); el ex Alcalde panista de Pueblo Nuevo, José Durán (5 de septiembre de 2017) y el líder en Celaya del PRI y regidor, Jorge Montes González (24 de enero de 2018).

La extracción de combustible de los ductos, según las autoridades federales, es la causa principal por la que hoy Guanajuato enfrenta una crisis de desabasto de gasolina.

El Gobierno federal decidió cerrar los ductos que abastecen al estado de combustible, pero la estrategia ha ocasionado un verdadero caos en las principales ciudades de la entidad y podría causar un daño mayor a las empresas, las cuales han anunciado la suspensión de la producción.

El Mandatario panista Diego Sinhue Rodríguez ya pidió al Secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, un plan emergente para ayudar a los empresarios en el Estado.

“Los empresarios están empezando a decir que están teniendo pérdidas. Le pedí a Urzúa que valorara un plan emergente con incentivos fiscales para este año por las pérdidas que van a sufrir los guanajuatenses debido a este desabasto que es atribuible a la Federación.

“Ya (los empresarios) están reflejando pérdidas en el sector turístico, en la industria de cuero y calzado, sobre todo el mayor retraso es en los empleados que no llegan a tiempo a sus trabajos”, ha dicho el Gobernador.

Del boom económico, Guanajuato se ahoga en la crisis que provoca el desabasto de combustible por el huachicol. La refinería de Salamanca podría producir 240 mil barriles diarios de gasolina. No puede. Ahora, el Gobernador Diego Sinhue quiere traerla desde Texas.