Las autoridades de salud alertan a la población para que en temporada de lluvia, refuercen las medidas preventivas contra algunas enfermedades.
Miriam Morales Álvarez, directora de Área de Control y Prevención de Enfermedades del ISSEA, advirtió que las situaciones de desastres por fenómenos naturales favorecen la contaminación de agua y alimentos, lo que constituye fuentes de infección de rápida dispersión.
Las principales enfermedades que se presentan en los centros de salud son las diarreicas. Por ello, es necesario reforzar el lavado de manos antes de preparar alimentos y después de ir al baño, así como evitar comer en lugares sin las debidas condiciones higiénicas.

HEPATITIS. La hepatitis “A” es una infección viral transmitida por la ruta fecal-oral, es decir, la persona necesita tener contacto con heces humanas contaminadas para enfermarse. Se presenta, habitualmente, como un cuadro de diarrea, asociada a la pérdida de apetito, náuseas, vómitos, debilidad, dolor muscular, dolor de cabeza y fiebre.
Explicó que después de una semana surge la ictericia, síntoma clásico de hepatitis “A” aguda, que se caracteriza por piel y ojos amarillos.

CÓLERA. El cólera es una infección causada por la bacteria vibrio cholerae y se caracteriza por un cuadro severo de diarrea acuosa, que rápidamente puede llevar a una deshidratación grave.
El vibrio cholerae, después de ser ingerido, se instala en el intestino y pasa a producir una toxina que ataca a las células intestinales, provocando una diarrea severa.
Además del cólera y de la hepatitis A, varios otros gérmenes incluyendo bacterias, virus y parásitos, pueden contaminar aguas y a los seres humanos que entran en contacto con los mismos, por eso la importancia de usar pastillas de cloro en inodoros y tinacos.

DERMATOLÓGICAS. Cada año, y sobre todo durante la temporada de lluvias, se brindan miles de consultas dermatológicas por lesiones, enrojecimiento, comezón, resequedad, descamación y vesículas, entre otros síntomas de la piel.
Debido a las inundaciones, las aguas estancadas en las que se mezclan excrementos de perros y gatos, así como de roedores, traen complicaciones en la piel, principalmente en los pies, por lo que recomiendan tener el menor contacto posible con este tipo de líquido.
Es necesario tomar en cuenta algunas medidas preventivas, evitar el uso de calzado con los pies mojados, secar los pies entre los dedos después de bañarse, usar constantemente medicamentos antimicóticos para evitar hongos (como clotrimazol, miconazol, econazol o undecilinato de zinc) y seguir el tratamiento durante varias semanas.

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