Por naturaleza los niños son curiosos y el fuego es algo que les llama mucho la atención.
Los papás, además de estar siempre al pendiente de los pequeños, también deben saber qué hacer cuando sufran algún accidente o quemadura.
Conocer los riesgos que existen por el fuego y las causas que lo provocan puede ser la diferencia entre la prevención o que tu hijo sufra una quemadura.
“Hay quemaduras que se provocan por líquidos calientes, fuego directo, quemaduras eléctricas, por contacto y químicas, maltrato infantil y cada una de ellas se puede prevenir”, asegura Mauricio Manuel García Pérez, Jefe del Servicio de Cirugía Plástica del Hospital Universitario.
Las quemaduras por escaldadura son más frecuentes en niños de 2 a 4 años, agrega el especialista.
“Se debe tener especial cuidado con los pequeños que aprenden a caminar y están de curiosos y la mamá deja una olla hirviendo porque en un descuido cuando va a responder el teléfono, ellos jalan la olla y se la echan sobre la cara o sobre el pecho”, dice García Pérez.
El principal factor que influye en la quemadura por fuego directo es por el uso de fuegos artificiales, sin los cuidados o vigilancia de adultos, así como por el uso de velas.
“A veces viene el niño con su mano explotada, hasta con riesgo de amputación de dedos, porque se les prendió el cuete en la mano, o los mismos cuetes provocan quemaduras por fuego directo en algunas casas; la mala ventilación también puede provocar incendios”.
Las quemaduras químicas son provocadas principalmente por los detergentes, disolventes o ácidos que son utilizados en la limpieza del hogar.
Para evitar este tipo de accidentes, el especialista recomienda dejar estas sustancias en un lugar fuera del alcance de los niños.
Las quemaduras eléctricas también pueden llegar a ser igual de letales por no proteger debidamente los cables de la luz tanto en casa como en la vía pública, así como también las extensiones o la sobrecarga en un contacto, y por colocar aparatos eléctricos en áreas húmedas.
“Son un riesgo los cables que están improvisados y están expuestos porque pueden provocar quemaduras por alto voltaje”, comenta.
El experto recomienda especial cuidado en no dejar cosas calientes, la plancha conectada o la estufa encendida cuando se tiene niños cerca, para prevenir una quemadura por contacto.

QUEMADURA POR MALTRATO INFANTIL
Una forma de agresión a los niños es por quemaduras y ante la frecuencia de estos casos se ha enseñado a los médicos residentes a identificarlas.
“Los padrastros o personas a veces ajenas a los niños, los golpean, pero a veces los meten a bañar intencionalmente con agua muy caliente y los queman”.
Como esta situación ha sido recurrente, ya se han tomado cartas en el asunto.
“Lo que primero les digo a los residentes, tenemos que sospechar de maltrato infantil hasta no demostrar lo contrario en una quemadura”, explica.
“Cuando te llega un niño por escaldadura en la cara vemos cómo va la quemadura, como en gotas, va de la cara en el pecho como escurriendo, eso provoca que te dé una idea de que se te vino encima”, advierte el experto.
“Pero si no tiene quemada la cara, pero sí la espalda o los glúteos, como que lo quisieron meter a fuerza en una tina de agua caliente, tenemos que actuar y prevenir también, todas estas cosas se pueden prevenir”.

Tipos de quemadura
Ante una quemadura se recomienda siempre acudir al hospital.
· De primer grado: es cuando la epidermis (capa externa de la piel) tiene una lesión superficial, se presenta hinchazón, enrojecimiento y sequedad.
· De segundo grado: se lesiona la epidermis y la dermis, se presentan ampollas, hinchazón, sensibilidad al aire y pérdida de piel.
· De tercer grado: La dermis y la epidermis quedan completamente destruidas, así como las terminaciones nerviosas y se pueden ver afectados los huesos, tendones y músculos. Se caracteriza por ser indolora debido a la destrucción de los nervios.
Con información de Mauricio Manuel García Pérez, Jefe del Servicio de Cirugía Plástica del Hospital Universitario