CDMX.- Una artista audaz, que ha forjado su carrera como solista con base en el trabajo, el esfuerzo y en hacer lo que se le pegue la gana. Así es María José.
Con casi 15 años de carrera en solitario, y 27 en los escenarios, no ha tenido el respaldo de una disquera transnacional, por lo cual le ha tocado estar al pendiente de todo.
Por eso, para su show en el Auditorio Nacional, llegó temprano, supervisó que todo estuviera en orden y realizó la prueba de sonido alrededor de las 16:30 horas.
«Hay que tomar las oportunidades como vienen. Cuando me dicen por primera vez que ya no iba a tener disquera me desmoroné, porque venía de una generación en la que si no tenías una, no eras nadie. Ahorita no importa.
«No tengo miedo porque al principio de mi carrera (como solista), una vez que me dieron la carta de retiro, tuve que empezar a labrar la tierra con mis propias manos. Ahorita, ensuciarme no me da miedo para nada», dijo La Josa, en entrevista.
Por alrededor de una hora, la ex Kabah repasó por última vez, antes del concierto de su gira Conexión, temas como «Mi Amor, Amor», «No Soy Una Señora», «Un Nuevo Amor» y «Ya No Me acuerdo Más de Ti».
Parte de esa audacia que la caracteriza se basa en no seguir las reglas de la industria ni lo que opinen los demás.
«Si me quedara en ‘¿qué van a pensar de mí?’ no hubiese hecho la mitad de las cosas que hago», compartió, en backstage.
«La vida está para vivirse, tienes que vivirla porque no sabes cuándo se te va a acabar. Puede ser ahorita, mañana o estar enfermo de algo, juras que ya te vas a morir cuando el de al lado se puede ir antes y estar completamente sano».
Vino el maquillaje y peinado. Dos estilistas se encargaron de tenerla a punto para el concierto.
Tras pasar por la «hojalatería y pintura», como dijo, la intérprete tuvo una breve convivencia con unos 15 fans, entre ellas, María, una pequeña con capacidades especiales, quien se emocionó con tanta lentejuela y brillo del vestuario de su ídolo.
«El premio más importante que tenemos los artistas es el del público: un Auditorio Nacional lleno. Ese es el verdadero reconocimiento. Quizá no son las ventas de discos ni los Grammy ni aquellas distinciones de abolengo. Esto es lo que realmente importa», señaló. (Fidel Orantes/Agencia Reforma)