Jael Pérez Sánchez, presidente del Colegio de Economistas, sostuvo que la liberación en el precio de los combustibles y la apertura de estaciones de servicio de otras compañías en la entidad, no garantizan una baja o estabilidad en los precios de gasolina y diesel, pues si bien en teoría hay competencia, se trata de un mercado que se rige por una dinámica global difícil de predecir.
Detalló que entre estas variables, la más importante consiste en los precios internacionales del petróleo, los cuales registran variaciones diarias; añadió que también se debe tomar en consideración la paridad peso-dólar, pues la mayoría de los combustibles que se consumen en México son importados, esto debido a la baja capacidad de nuestras refinerías.
No obstante, Jael Pérez señaló que a pesar de lo impredecible del mercado de los combustibles, existen indicios que apuntan a que en el corto plazo no habrá una disminución en el costo de la gasolina y diesel, principalmente, por un ligero repunte en los precios del petróleo a nivel internacional.
Advirtió que la tendencia al alza que registró este energético durante los dos primeros meses del año resulta preocupante, porque puede replicarse una escalada de otros artículos como ya se vio el año pasado, cuando productos y servicios se encarecieron en distinto porcentaje, registrándose en 2017 uno de los niveles de inflación más elevados de la última década.
Para finalizar, el presidente del Colegio de Economistas dijo que los más afectados ante esta situación son los estratos de la población con menores ingresos, pues deben destinar una mayor parte de su salario al pago de combustible, y en caso de no tenerlo, es probable que en el mediano plazo las tarifas del transporte se encarezcan, además de los productos y servicios a raíz de los incrementos en las gasolinas.