CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 29 (EL UNIVERSAL).- Quien tiene un perro sabe que, más que una mascota, es un miembro de la familia; por ello, cuando se enferma, ningún cuidado es menor. A continuación, te compartimos consejos para cuando tu fiel amigo sufra algún padecimiento.
Por la convivencia con tu peludo, conoces a la perfección su comportamiento, así que tan pronto notes un cambio, visita al veterinario para que revise a tu can. Evita automedicarlo o darle medicina de humanos, pues ciertas fórmulas no son compatibles y podría empeorar.
“Sigue al pie de la letra las indicaciones del veterinario, sé muy cuidadoso con sus medicamentos y evita modificar la dosis o la frecuencia, ya que podrías ponerlo en riesgo”, explican voceros de Greenies, marca de botanas para mascotas.

Procura su comodidad. Si tu perro se enferma, ya sea de algo fácil de tratar o de un mal crónico, requiere de cuidados específicos, pero el principal es acondicionarle un lugar cómodo para que descanse y se recupere; de preferencia, donde no haya mucho ruido ni luz.
Prepárale una cama acogedora, con algunas frazadas para que esté a buena temperatura. Eso sí, debe estar dentro de la casa y en un espacio cerca de ti, para que estés al pendiente en todo momento.
Asimismo, sitúalo en un lugar que no tenga escalones cerca, lo ideal es un espacio plano y fácil de limpiar. Recuerda que la higiene es fundamental y más en estos casos, pues podría sufrir vómitos o necesitará hacer del baño.

Lleva una dieta. Si el veterinario recomienda una dieta blanda, síguela, aunque sepas que no es su favorita, todo sea por su pronta mejoría. No le des alimento de humano o las sobras de la comida, como huesos; es fundamental que esté bien hidratado.
De acuerdo con Greenies, uno de los grandes problemas que enfrentan los dueños es cómo darles pastillas, pues la mayoría las escupe o, si se la das envuelta en alimento, “estás introduciendo a su cuerpo porciones extra de grasa y compuestos que él no necesita, por el contrario, son nocivos para su salud”, indican. La mejor opción es buscar botanas con centro vacío, para que ahí introduzcas el medicamento sin que el perro lo detecte.

Mantenlo en observación. Revisa sus síntomas, cómo hace del baño y sigue en contacto constante con el veterinario. Si tienes más mascotas, lo ideal es que esté apartado de los demás, porque si su enfermedad es contagiosa, ocasionarás una epidemia.

Además, al tenerlo aislado, no jugará con los otros canes, lo cual facilitará su mejoría. No olvides estos tips, aunque considera que lo primordial es apapacharlo mucho y demostrarle aún más tu cariño.