Comienza la cacería en El Depredador

Mario Abner Colina y Juan Carlos García / Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO .-A 31 años de su primera aparición en la pantalla grande, el cazador más mortífero de la galaxia vuelve a la pantalla grande con El Depredador, una aventura con acción y violencia sin concesiones. Algo ya no muy frecuente en las salas de cine, de acuerdo con una de sus estrellas.
“Creo que nos hemos vuelto tan políticamente correctos que, en ocasiones, hemos perdido la diversión de ir a las películas. Para mí, entre más sangriento se vea cómo les arrancan la columna, ¡mejor!”, dice con humor Olivia Munn.
“Una película como ésta aprovecha cuán avanzada esta la tecnología, y, desde dónde hemos partido y qué podemos hacer con ella, para hacer más realistas las cosas. En especial, cuando se trata de la sangre y vísceras, y destrucción y muerte”, agrega la actriz.
Cuarta entrega de una franquicia que el director John McTiernan y el astro Arnold Schwarzenegger volvieron de culto, El Depredador, que se estrena este viernes en México en mil 800 pantallas, no es ningún borrón y cuenta nueva.
Más bien, aclara Munn en entrevista proporcionada por 20th Century Fox, bebe de la sangre de la saga, que en sus tres episodios anteriores acumuló 282 millones de dólares en taquilla.
“Si bien, técnicamente es una secuela, no está iniciando justo donde las otras películas se quedaron. Pero, al mismo tiempo, está reconociendo todas las anteriores y no está pretendiendo hacer como si no hubieran pasado.
“Y es interesante porque tenemos algunas regresiones a la película original, que me encantó que Shane (Black, el director) fuera capaz de incorporar”, señala.
El actor infantil Jacob Tremblay, quien personifica a Rory McKenna, considera que esta es la película más divertida que ha hecho.
“Hay seres extraterrestres, ejércitos de rescate. Muchas batallas y, sobre todo, mucha fantasía. Actué en un mundo ficticio y lo disfruté bastante. Me había tocado hacer papeles muy dramáticos, y con este me divertí”, dijo en entrevista.
Con él coincide su compañero de reparto, Thomas Jane, quien encarna a Baxley.
“Este tipo de películas te acerca a un público que es muy amigable. Sí, exigente, pero que está muy abierto a divertirse y a digerir un mundo de fantasía hecho acción pura”, agrega.
El filme, dirigido y escrito por Black (Iron Man 3), fue rodado en Vancouver con un presupuesto de 40 millones de dólares.
Munn (X-Men: Apocalipsis) interpreta a Casey Bracket, una científica evolutiva llamada a colaborar con la CIA, porque al planeta Tierra han llegado depredadores que, no contentos con sus habilidades innatas, buscan perfeccionarse con ADN de otras especies.
Curiosamente, Olivia es la primera actriz no latina en ser la protagonista femenina de una entrega de la marca, tras la mexicana Elpidia Carrillo (Depredador), la venezolana María Conchita Alonso (Depredador 2) y la brasileña Alice Braga (Depredadores).
Oriunda de Oklahoma, la también modelo admite que no vio ningún filme con el sello de Depredador hasta firmar su colaboración para éste. Quedó fascinada con la primera, ambientada en la selva centroamericana.
“Me encantó. Me la pasaba diciéndole a Shane: ‘¿Podríamos hacer una escena en la que alguien se tenga que esconder en el lodo? ¿Puedo irme a esconder al lodo?’ ¡Porque esa es una manera genial de no ser descubierto por los alienígenas!”, recuerda.

ASÍ LO DIJO
“Mientras todo mundo está huyendo del Depredador, ella (su personaje, la científica Casey Bracket) está corriendo hacia ellos porque está fascinada”.
Olivia Munn, actriz