Saúl Alejandro Flores

Estimados lectores nuevamente nos encontramos con esta serie de entregas referentes a la reflexión analítica del proyecto de iniciativa para la Ley General de Aguas presentada por la Comisión de Medio AmbienteSustentabilidad, Cambio Climático y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados. Recordándoles que más adelante entraremos a la que se está formulando por parte de la Comisión de Recursos Hidráulicos de Agua Potable y Saneamiento de la Cámara de Diputados.

Desde la semana pasada comencé abordando el Título primero“Disposiciones generales”, con el cuál continuaremos ahora, así como el comienzo del Título Segundo. “De las aguas propiedad de la nación, los recursos hídricos, los bienes nacionales de uso común y los bienes públicos inherentes”, en la próxima entrega entraremos con derecho humano, recordándoles que en total son 14 títulos.

Pasemos entonces al desarrollo anunciado, vale la pena detenerse en el artículo tercero en donde se dispone que toda actividad que lleven a cabo los poderes públicos y los particulares en materia de aguas y cuencas se regirá por 17 principios. Hay una fracción en especial que llama la atención, es decir, la fracción VI digo que merece atención porque está motivada así parece ser por buenas intenciones, pero con un desapego a la realidad no sólo nacional sino del sector agua, dado que considera a la sustentabilidad bajo la siguiente visión: “sustentabilidad implica la reducción en los volúmenes de agua utilizados para usos no prioritarios” reiterando que con el mandato de que las “medidas deberán estar orientadas en todo momento a asegurar los derechos humanos al agua y saneamiento”. Es preciso señalar en este tenor que la administración de las aguas nacionales no comprende de manera determinante única y exclusivamente al derecho humano al agua; lo anterior, obedece a un simple razonamiento fáctico, consistente en que si nos acotamos a ese escenario, no tendríamos escasez de agua, es decir, habría agua de sobra, por ende no estaríamos anunciando el famoso estrés hídrico. La perspectiva está planteada fuera de foco por así decirlo. Por lo tanto, esto conlleva a interpretar que la sustentabilidad debería estar definida para cada cuenca o acuífero en función de la disponibilidad natural del agua, el gasto ecológico, los volúmenes concesionados, la población, las actividades socioeconómicas y la tecnología disponible para la depuración y reutilización del agua. La visión debe ser integral, eso no debe olvidarse.

Pasando a otro aspecto nos topamos con la fracción XIX del artículo 10 la cual fija el mínimo vital en 100 l/hab/día; es decir, entramos al ámbito del volumen del derecho humano al agua, sin embargo, existe una discrepancia ya que en la fracción L) del mismo artículo a la letra dice que “el volumen de acceso estándar es la cantidad de agua potable por persona física por día que un Consejo Regional de Cuenca decide garantizar para todos los habitantes de su ámbito territorial, con prioridad sobre cualquier otro uso”. Entonces en qué quedamos por un lado, la ley define un mínimo vital y, en ese mismo artículo pero en fracción diferente se determina que los ciudadanos de cada Consejo Regional de Cuenca pueden modificar lo que estipula la ley.

En ese mismo artículo 10 en la fracción XXI se define al Patrón de aprovechamiento como el “instrumento vinculante aprobado y actualizado anualmente por los Consejos Regionales de Cuenca (mecanismos de participación ciudadana) que determina los ajustes requeridos en los volúmenes estacionales y puntos de extracción de aguas superficiales y subterráneas, sus usos, usuarios y las condicionantes para su uso y su descarga”, también se incurre en contradicciones ya que esta fracción se contrapone al artículo 5 que indica que “la autoridad y administración en materia de aguas propiedad de la Nación y sus bienes públicos inherentes, es responsabilidad del ejecutivo federal, lo cual es lógico y acorde a la propia CPEUM (constitución federal  y al propio sentido jurídico) quien la ejercerá directamente o a través de las dependencias y coordinaciones que establezca para tal efecto”. Entonces, ¿Quién ejercerá la administración de las aguas nacionales, el ejecutivo federal o los ciudadanos de los Consejos Regionales de Cuenca? Reitero el párrafo sexto del artículo 27 constitucional establece que corresponde al ejecutivo federal, este sentimiento y propósito de fomentar y consolidar la participación ciudadana es comprensible y plausible, pero no se debe perder piso. La Autoridad y responsabilidad recae en una entidad y la gobernanza es una herramienta útil que aportará definitivamente muchas bondades pero esto debe llevar congruencia.

Pasemos entonces al Título Segundo. “De las aguas propiedad de la nación, los recursos hídricos, los bienes nacionales de uso común y los bienes públicos inherentes”. En el Artículo 13 nos define sobre los bienes nacionales y por supuesto su administración, en este sentido, reitera en la nueva figura que se propone crear es decir el Consejo Regional de Cuenca, del cual ya he realizado mención en esta serie de entregas y que he manifestado que de manera reiterada se pierde la brújula y se desaprovecha una oportunidad valiosa de la participación ciudadana, a esta figura correspondería la administración de cauces, zonas federales, playas, lagos, humedales e islas, lo cual contraviene al ya citado párrafo sexto del artículo 27 constitucional (la explotación, el uso, o aprovechamiento de los recursos, no podrá realizarse sino mediante concesiones otorgadas por el ejecutivo federal, de acuerdo con las reglas y condiciones que establezcan las leyes), por lo tanto se vuelve a caer en la inconstitucionalidad.

Antes de concluir con esta entrega reitero que lo que aquí se vierte no es afán de descalificar la participación ciudadana en una iniciativa que por supuesto contó con amplia participación de uno de nuestros baluartes como es la sociedad civil organizada, pero es importante redireccionar las líneas de acción y ámbitos de esa participación y los efectos que se deben esperar que pueden ser más que positivos en la gestión del agua en México, nos vemos la próxima semana. Recuerden que debemos emprender acciones tendientes para que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

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