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Foro Drogas

. Publicado en Fernando López Velarde Pérez

Fernando López Velarde Pérez

En días recientes, se llevó a cabo en la Ciudad de México un foro internacional sobre las implicaciones, problemas y retos globales que el consumo y tráfico de drogas representan. La discusión central versó sobre la aceptación o negativa para la legalización o despenalización del tráfico y consumo de drogas.

Argumentos de ambos bandos, proporcionados por especialistas y responsables directos del tema, fueron presentados en lo que fue un intenso e interesante debate. Se dieron muchas cifras, ejemplos y conclusiones, las cuales para resumirlas podríamos tomar muchas líneas de las que desafortunadamente no contamos.

Lo que a juicio del suscrito queda claro es que el problema del consumo de estupefacientes, así como el tráfico ilegal de los mismos, no encontrarán solución por un gobierno o una administración nacional, se requiere de una verdadera estrategia a nivel internacional. El problema sigue creciendo y cada día sus soluciones serán más complejas y sus consecuencias más devastadoras.

El destino de cientos de millones de dólares al combate directo a las organizaciones criminales responsables del tráfico y promoción del consumo de drogas parece ser ineficaz, lo cual acompañado de problemas en la procuración y administración de justicia en países mayormente afectados como México, tiene tintes de ser una estrategia si bien no del todo equívoca sí obsoleta.

Se requiere combatir no sólo el tráfico, sino de un verdadero programa internacional sobre la prevención y atención al consumo de drogas. No hay duda de las implicaciones que para la salud pública representa el aumento en el consumo de sustancias tóxicas para el ser humano, ya sea de las permitidas como el alcohol o ciertos medicamentos, o bien, de otras sustancias prohibidas como la mariguana o cocaína.

Quizá la solución de fondo radique en dejar la oferta sin demanda. Es una postura utópica y difícil de alcanzar. Por ello, en años recientes la propuesta sobre la despenalización del consumo y tráfico de ciertas drogas ha tomado relevancia para intentar resolver un problema que sus efectos colaterales a la sociedad han sido y continuarán siendo mayúsculos.

En una opinión personal, la legalización pudiera funcionar, pero en un país como el nuestro se requiere primero poner en orden otras políticas públicas para emprender una aventura como tal. Para el éxito de una propuesta como aquella, se requeriría que el sector salud en México estuviere preparado para atender y prevenir las adicciones con una calidad excepcional. 

Los niveles de impunidad judicial debieren ser los mínimos. Aquel que produzca o trafique sin ser un ente autorizado por el gobierno debe pagar por las consecuencias de sus actos. No debe existir riesgo que el gobierno perdiese el control sobre la producción y tráfico de estupefacientes. En el mismo sentido, tendrá que existir necesariamente una reforma para mejorar el sistema penitenciario mexicano, que deje de ser un centro de reclutamiento criminal para pasar a la rehabilitación social.

Asimismo, un cambio educativo es fundamental. Sin una reforma educativa integral, que busque la formación de verdaderos ciudadanos y profesionistas, así como una oferta laboral que soporte la preparación y proponga un futuro para éstos, el crimen seguirá siendo, en algunos casos, un refugio temporal para sus necesidades.

Son muchas las vertientes, propuestas y consecuencias tanto para nuestro país como para el resto del orbe, que giran en torno a las adicciones. Lo que no podemos negar, sea cual sea la postura personal de cada uno frente a este tipo de problemas, es que se requiere del impulso de una cultura de prevención a las adicciones y al consumo desmedido de sustancias tóxicas. Sea que encuadremos todo en un marco legal o no, la decisión final siempre será personal, he ahí el punto medular del problema.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. / @flopezvelarde